El árbitro se lesiona en el duelo de Segunda RFEF

Una hora parado el Astorga - Real Valladolid Promesas: "Si hay algún árbitro, acuda a vestuarios"

Arco defiende en el Astorga - Real Valladolid Promesas.
Arco defiende en el Astorga - Real Valladolid Promesas.. Atlético Astorga
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El Real Valladolid Valladolid Promesas tenía un duelo clave en juego para poder lidiar con la situación muy complicada en la que se halla en la tabla de clasificación en el Grupo 1 de la Segunda División de la RFEF. El enfrentamiento de la Jornada 18 obligaba al conjunto vallisoletano a desplazarse hasta tierras leonesas para visitar al Atlético Astorga.

Una lesión inesperada ha cambiado por completo el propio duelo y no se trata de ninguno de los jugadores del terreno de juego, sino una de las figuras obligatorias para poder llevar a cabo la cita. Era el minuto 62 del partido cuando sucedió algo completamente inesperada en el Campo de La Eragudina, al caer lesionado el árbitro asturiano Hugo Alonso Luiña. Aquí es cuando saltaron las alarmas, ya que, tras unas primeras exploraciones el colegiado no pudo continuar dirigiendo el duelo y se tuvo que buscar una solución. De esta manera, se escuchó por la megafonía del campo: "Por favor, si hay algún arbitro federado en la grada, acuda a los vestuarios".

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Tras mantenerse a la espera peloteando en el césped, a los 10 minutos, los jugadores de ambos equipos también tuvieron que retirarse a los vestuarios. A continuación, se anunció por megafonía: “El partido se reanudará en unos 15 minutos aproximadamente”. Pero la situación se mantuvo igual, sin encontrarse un árbitro presente para poder concluir el choque. Tras media hora de parón, volvió a sonar por los altavoces: "El árbitro está en camino, el partido se reanudará en unos instantes".

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Con este mensaje, los jugadores de ambos equipos regresaron al terreno de juego para calentar durante un cuarto de hora y el partido se terminó reanudando una hora después de haberse tenido que parar. Así, finalmente, volvió a rodar el esférico en Astorga.

La solución fue encontrar un árbitro de categoría provincial de la localidad de La Bañeza. Viendo la espera hecha, y ante la alerta de una posible suspensión de la cita, ambos conjuntos aceptaron la resolución planteada sin tener que esperar a otro de categorías superiores. Este nuevo árbitro ocupó el rol de juez de línea, mientras que uno de los linieres iniciales fue el que sustituyó en el campo al lesionado, ejerciendo como principal. Pese a esta alocada anécdota, el Real Valladolid Promesas cumplió y derrotó por 1-4 al equipo leonés.