Gayà, Pepelu y Rivero pidieron estar en Oliva: el corazón del Valencia CF vuelve a latir junto a los afectados por la DANA

Los jugadores son los que pidieron acudir a Oliva, son de la zona
El fútbol valenciano, entre el dolor por las víctimas de Toledo y el recuerdo de la DANA
El Valencia CF no olvida a quienes más lo necesitan. Cuando el agua lo arrasa todo, cuando las calles se convierten en ríos y las familias se enfrentan a la incertidumbre de no saber qué quedará en pie, cualquier gesto de apoyo cobra un valor incalculable. Ahora que se ha cumplido el segundo aniversario de la fatídica DANA de 2024 que se llevó por delante la vida de 233 personas; José Luis Gayà, Pepelu y Cristian Rivero han viajado hasta Oliva para conocer de primera mano las consecuencias de la nueva DANA que ha golpeado a la Comunitat Valenciana y trasladar el cariño y el respaldo del valencianismo a los vecinos afectados.

Son de la zona: ellos pidieron ir
Los tres futbolistas, acompañados por Fede Sagreras, presidente de la Agrupació de Penyes Valencianistes, y Salvador Llopis, concejal de Playas del Ayuntamiento de Oliva, han recorrido algunas de las zonas más castigadas por la riada. Una visita que va mucho más allá de una fotografía: supone estar al lado de quienes vuelven a levantarse después de perder tanto. Según ha podido saber ElDesmarque fueron ellos los que pidieron ir ya que son de poblaciones cercanas. Gayà de Pedreguer, Rivero de Gandía y Pepelu de Denia.
Oliva sufrió una madrugada especialmente dramática. "Teníamos un aviso de alerta roja y, a partir de las 3:30 horas, empezamos a recibir mensajes. Hasta las 07:00 no paró de llover, más de 700 litros por metro cuadrado", explicó Salvador Llopis. El concejal agradeció que el Valencia CF se pusiera en contacto con el municipio desde el primer momento para ofrecer su ayuda.

El encuentro con la familia Morató, una historia que emociona
Uno de los momentos más especiales de la jornada llegó con la familia Morató. Pau, jugador del Infantil del Valencia CF, tuvo que permanecer durante dos semanas en la Residencia de la Academia VCF en Paterna debido al estado en el que quedó su vivienda. El club abrió sus puertas al joven futbolista cuando su familia más lo necesitaba.
"No sabíamos si íbamos a tener agua potable ni cómo íbamos a poder comer. Pedimos al club que Pau pudiera estar en la Residencia y nos ayudaron muchísimo. Es un favor impagable", relató su padre, Guillermo Morató, que también agradeció la presencia de los capitanes.
Gayà y Pepelu quisieron trasladar un mensaje de apoyo en nombre de toda la entidad: "Tanto los jugadores como el Valencia CF estamos a vuestra disposición para lo que necesitéis. Ha sido una catástrofe muy importante y estamos aquí para ayudar a toda la gente que ha tenido desgracias para que pueda salir adelante".
Porque el fútbol también sirve para esto. Para estar cuando más falta hace, tender una mano y demostrar que, ante la adversidad, nadie camina solo. En Oliva, el Valencia CF volvió a ponerse al lado de su gente.


