Unai Simón, Nico Williams y Laporte ofrecen la Copa del Mundo a San Mamés y la afición se divide: pitos, aplausos e ikurriñas

Nico Williams, Laporte y Unai Simón ofrecen la Copa del Mundo a San Mamés. LALIGA
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La segunda jornada de LALIGA EA SPORTS ha supuesto el primer encuentro del Athletic Club en su estadio, San Mamés, frente al Sevilla FC. Un momento en el que los tres jugadores internacionales con España han aprovechado para ofrecer a su afición la Copa del Mundo cosechada este verano. Con Unai Simón a la cabeza, acompañado por Nico Williams y Aymeric Laporte, brindaron el triunfo conseguido en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá mientras que Luis De la Fuente estaba presente en la grada y aplaudía a sus jugadores. En este sentido, a tenor del contexto político, el público ha respondido de manera dividida. Un sector de la afición ha reaccionado con silbidos e incluso mostrando ikurriñas, y otro, con aplausos.

De este modo, el recibimiento a los campeones del mundo en San Mamés estuvo marcado por la particular realidad identitaria que rodea al Athletic y a buena parte de su afición. La presencia de Unai Simón, Nico Williams y Aymeric Laporte con la Copa del Mundo conquistada con España provocó una respuesta dividida en las gradas: mientras una parte del público recibió a los futbolistas con aplausos, también se escucharon algunos pitos y se pudieron ver numerosas ikurriñas.

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La escena se explica, en parte, por la histórica reivindicación de un sector de la afición del Athletic en favor de la selección vasca y de una identidad nacional vasca diferenciada de la española. Para estos aficionados, la ikurriña supone una reivindicación de esa identidad, pero no necesariamente un rechazo a los futbolistas, que siguen siendo jugadores estrechamente vinculados al Athletic y a Euskadi.

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De este modo, la división responde a la diferente manera en la que cada aficionado, de forma interna y muy particular, entiende la relación entre el Athletic, Euskadi y España. Mientras unos celebran que tres futbolistas formados y vinculados al club hayan alcanzado la cima del fútbol mundial defendiendo a España, otros aprovechan el momento para reivindicar Euskadi como identidad nacional propia. La convivencia de aplausos, pitos e ikurriñas terminó convirtiendo el homenaje en un reflejo de esa diversidad de sensibilidades que históricamente ha existido en el entorno del Athletic.