El equipo sufre deportiva y económicamente y la distancia social con el máximo accionista cada día es más evidente
Se aprueba la venta del Valencia CF a Peter Lim
ValenciaEste domingo se cumplen doce años desde que el Patronato de la Fundación aprobó por mayoría vender el Valencia CF a Peter Lim a cambio de unas promesas incumplidas y un alejamiento de la historia y el sentimiento valencianista que ha provocado un sinfín de protestas pidiendo su marcha.
Alejado de la calle, del club, del sentir valencianista, aunque en el último año haya delegado la gestión a su hijo Kiat Lim, el distanciamiento entre el máximo accionista de Singapur y la afición es evidente. Cada partido piden su marcha en los minutos 19 de cada parte y cada temporada se sufre por su gestión viendo como un histórico como el Valencia CF se desangra y llega al final de LALIGA sin la salvación matemática asegurada.
El acuerdo de venta, origen del problema
Han pasado doce años y el problema que se instaló con Peter Lim en Valencia sigue siendo el mismo y radica en su origen, en el acuerdo de venta. "No había ninguna alternativa real a Peter Lim. Todo el mundo lo sabía, fue susto o muerte", explicaba en su día a ElDesmarque Valencia Juan Mercé, uno de los patronos que aprobó aquella venta y uno de los primeros en darse cuenta del error y en retirar su confianza al máximo accionista. La realidad es que el Valencia vive sumido en una crisis horrible llena de promesas incumplidas que van en camino de mandar al club lejos de lo que su gloriosa historia pasada merece.
Tras un larguísimo proceso de venta, que llegó a convertirse en una cruenta batalla entre las diferentes partes, el 17 de mayo de 2014 los 22 patronos de la Fundación emitieron su voto favorable al magnate de Singapur para adquirir el 70% de las acciones del club valencianista. El visto bueno del patronato inició un proceso que culminaría el 24 de octubre de ese mismo año momento en el que se convertiría, de facto, en el dueño del Valencia CF después de comprometerse a abonar 92 millones de euros.
Las promesas incumplidas de Peter Lim
En principio fueron 22 patronos, luego tres abandonarían (Juan Mercé, Eva Turanzo e Isabel Farinós) antes del acuerdo definitivo en julio de aquel año donde votaron diecisiete a favor y en contra el Ayuntamiento y la Diputación. Amadeo Salvo era el ,presidente del Valencia CF y Aurelio Martínez el de la Fundación.
Aquel día el patronato estudió los proyectos interesados en adquirir el club que previamente habían sido analizados por una comisión gestora creada al efecto en la que participaron la Fundación Valencia CF, el Valencia CF, Bankia y la Generalitat.
Se estableció un listado de 20 puntos que debían superar las siete ofertas presentadas y finalmente aquel día se acordó vender sus acciones a Peter Lim a cambio de una serie de condiciones, la mayoría de ellas incumplidas.
En ElDesmarque reseñamos aquí las más importantes:
1) 100 millones de euros con el compromiso de que invierta más de trescientos millones en el club y un préstamo de sesenta millones de euros de manera inmediata para reforzar el equipo para la próxima campaña.
2) Acabar el nuevo estadio esté acabado para el día del centenario del club, en marzo de 2019. Finalmente se terminará siete años más tarde de lo prometido.
Además, Peter Lim, si no se vendía Mestalla en el plazo acordado, tal y como explicó Aurelio Martínez, presidente de la Fundación que vendió el club, Lim tenía obligación personal de comprar el solar del Viejo Mestalla recalificado por 150 millones de euros, si en los dos primeros años no se vendía, cosa que no ha sucedido.
3) Ampliación de capital y reducción de la deuda del Valencia CF SAD para sanear el balance y fortalecer la entidad. Nada más lejos de la realidad, el club sigue endeudado y tuvo que pedir un préstamo a Goldman Sachs para poder acabar el campo y refinanciar su deuda.
4) También se firmó: Presencia del pequeño accionista en el proyecto. En concreto se valorará especialmente el mantenimiento de los derechos políticos de los accionistas minoritarios y la conservación de un derecho de adquisición preferente.
El caso es que se llegó a aprobar que para asistir a la misma había que tener al menos 3.598 acciones, aunque luego esa medida se redujo y entrará en vigor la temporada próxima con un año de retraso sobre lo prometido por Kiat Lim (el heredero). Su sitación actual es insignificante en el futuro de la sociedad.
5) La existencia de un proyecto de museo y centro de documentación asociado. La realidad es que el Nuevo Estadio debería estar incluido, pero no se conocen más detalles
6) Potenciación de la imagen del Valencia CF en el mundo. Una condición alejada de la realidad pues hoy el club es noticia por manifestaciones, protestas contra la gestión y un deterioro deportivo que le impide, a día de hoy, estar salvado.
El caso es que, cuando se ejecutó la firma finalmente no se plasmó como debía blanco sobre negro los compromisos del máximo accionista con la entidad. No se establecieron sanciones en caso de incumplimiento.
De aquellos barros, estos lodos: la afición frustrada por ver a su equipo lejos de dónde debía deportivamente hablando y consciente, después de que se modificaron las condiciones de venta, que quitarse de encima a Peter Lim, no será sencillo aunque hayan pasado doce años. De hecho, no hay visosde que pueda salir a corto plazo.
