Competicion:
Opinión

Yo vi jugar a Vedat Muriqi

30 años buscando el rebufo de Alonso y Márquez.

Vedat Muriqi, en Son Moix
Vedat Muriqi, en Son Moix. RCD Mallorca
Compartir

No recuerdo una época en mi vida donde el RCD Mallorca no haya estado presente. Me acuerdo del primer partido que fui a ver a Son Moix, ante el Recreativo de Huelva. También cuáles fueron los primeros autógrafos que conseguí. A principios de los 2.000 el esperar a los jugadores con una libreta y llenarla de autógrafos era un pasatiempo más que satisfactorio. Qué decir cuando, por casualidad, te encontrabas con alguno por la calle. Esa sensación, para un crío, era prácticamente inexplicable.

Y eso me pasó con Samuel Eto'o. Claramente sabía quién era cuando lo vi en un restaurante comiendo con su familia. Pese a tener 7 u 8 años, el delantero camerunés era ya un ídolo para muchos. Yo incluido. Nunca antes el Mallorca había tenido un delantero de tal calibre. Se dejaba la piel por el escudo y con sus goles ayudó al club a ganar la Copa del Rey en 2003.

PUEDE INTERESARTE

Cuando se fue al FC Barcelona muchos pensaban que el Mallorca se estaba quedando huérfano. Se iba la referencia. El inigualable; el delantero que medio planeta quería para su plantilla. Se iba el ídolo de miles de niños que le idolatraban a él, a Ariel Ibagaza, a Juan Arango o a Leo Franco. Y, sinceramente, nadie se esperaba convivir con otro jugador de tal calibre. Hasta que llegó él.

PUEDE INTERESARTE

De Eto'o a Muriqi: dos generaciones y un mismo sentimiento

Vedat Muriqi llegó al RCD Mallorca en un momento muy delicado. Era invierno de 2022 y el club balear luchaba con Luis García Plaza por no descender otra vez a Segunda División. Desde el minuto uno, ese jugador que él mismo se define como "feo y duro" conectó con Son Moix. Su garra, su lucha y su entrega hizo que su carencia o su falta de confianza tras una mala experiencia en la Lazio despareciera por completo.

Primero llegaría esa primera salvación ya con Javier Aguirre, luego empezó a conectar con Dani Rodríguez y Kang-In Lee. Empezó a marcar, a batir récords y a confesar lo a gusto que se encontraba en la isla. Quería hacer historia, devolver la confianza al club y darle todo el cariño que la afición le estaba brindando. Llegaron malos momentos, llegó la final de la Copa del Rey y llegó también el momento de renovar. Ambas partes sellaron su amor. El Pirata se quedaba en la isla y su leyenda iba a crecer.

Esta temporada ascendió a un nivel superior. Sus 21 goles esta temporada ya son historia del club y con 55 en Primera con la elástica bermellona ya es el máximo goleador de toda la historia de la entidad balear. Lo que empezó con Eto'o y una cifra que se antojaba inalcanzable para los mortales (se fue con 54), el kosovar ya la ha superado. Y no se quedará ahí. Lo que puedo decir, al menos, es que yo vi jugar a Vedat Muriqi.

Samuel Eto'o y Vedat Muriqi, los máximos goleadores del Mallorca en Primera