Con Abde no basta ni para El Sadar ni para la Champions (1-1)
El CA Osasuna y el Real Betis Balompié han empatado este domingo en El Sadar en un partido lleno de tensión, al más puro estilo del estadio rojillo, en el que Ez Abde, con permiso de Álvaro Valles, fue casi la única cara amable de los verdiblancos. Los de Pellegrini suman su séptimo partido sin ganar en LALIGA EA SPORTS y pueden perder la quinta plaza que podría dar acceso a la UEFA Champions League, mientras que los rojillos están tranquilos en la tabla a la espera de un incentivo mayor.
El marroquí, al poco de comenzar el partido, adelantó a los visitantes, pero desde ese minuto 9 hasta el final, el Betis evidenció que está falto de ideas. Plano, muy plano. Osasuna fue más intenso y estuvo más cerca de la victoria tras empatar con un gol de penalti de Budimir en una discutida acción en el área verdiblanca, pero se encontró una y otra vez con un Álvaro Valles capaz de sostener a los suyos.
El partido empezó roto, con más llegadas locales. Lisci había avisado de que el Betis era mortal en las transiciones y así lo demostró la primera vez que tuvo espacios. Bellerín vio a Abde, se la puso en ventaja y Rosier no pudo incomodar al mejor jugador de este equipo, que batió con solvencia a Sergio Herrera y acalló los pitos del osasunismo, pidiendo perdón por sus buenos recuerdos en Pamplona.
Osasuna no varió su plan, pero en la primera parte el Betis sí llegaba con algo de peligro. El propio Abde lo intentó con un tirazo que Herrera sacó en la escuadra, y prácticamente ahí, en el minuto 23, se acabó la producción ofensiva de los verdiblancos. Los de Lisci merodeaban mucho el área visitante, y teniendo a Budimir en casa, algo tenía que suceder. Y lo que pasó es que el croata la cabeceó imposible para los mortales, pero no para un Álvaro Valles con la flechita para arriba. Para desgracia del Betis, Valentín Gómez golpeó a Herrando al intentar despejar, lo justo para que Miguel Sesma decretara un penalti de la tercera década del Siglo XXI, nada retro. Budimir, con solvencia, empató.
Pellegrini mueve el banquillo sin suerte
Ante la cita del jueves y debido a su inoperancia, Pellegrini decidió sacar a Antony del campo en el descanso. El brasileño era una sombra, y con poquito, Rodrigo Riquelme mejoró sus prestaciones. Pero la segunda parte bética no fue sino el reflejo de un equipo que no encuentra buenas sensaciones. El Cucho perdido, Fornals desaparecido, Amrabat sin fuerza, Lo Celso, en su regreso, falto de ritmo, Nelson Deossa desastroso... Esas eran las opciones para deshacer el empate. Difícil, porque solo con Abde no es suficiente ni para El Sadar ni para la Champions.
Entre Álvaro Valles, Natan y Diego Llorente hicieron todos los méritos para sacar un punto de tierras navarras, que bien pudo ser ninguno de no volar el portero rinconero en varias ocasiones, o de que los dos centrales se fajaran casi a la perfección con dos hombres tan desequilibrantes como Víctor Muñoz o Budimir. Osasuna pidió un posible penalti de Aitor Ruibal sobre Aimar Oroz, aunque el rojillo, extenuado, decidió dejarse caer ante la carga del catalán cuando lo tenía todo a favor.
Valles aguantó dos embestidas más, una quedándose de pie ante la picadita de Raúl García de Haro, y otra sacando de cabeza un intento de autopase de Raúl Moro que le habría posibilitado marcar a pla er. Con todo, la última la tuvo el Betis, un Betis que debe mejorar sus sensaciones en el tramo final para que la temporada no quede en un quiero y no puedo. Osasuna, por su parte, mira de reojo hacia arriba por si cae algún premio inesperado.
