El despropósito de Nianzou en 5 minutos: gol del Oviedo y expulsión absurda

La jugada de la expulsión de Nianzou en el Oviedo-Sevilla. EFE
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Cinco minutos. Eso es lo que le bastó a Tanguy Nianzou para dinamitar cualquier atisbo de triunfo del Sevilla FC en Oviedo. Como siempre, condenado por sus propios errores. Dos acciones -a cada cual más fatídica- para primero habilitar el primer gol del rival y minutos más tarde dejar a su equipo en inferioridad numérica. Una losa imposible de levantar en el fútbol de élite y que dinamitó, de facto, la puesta de largo de Luis García Plaza.

El francés fue uno de los señalados en la goleada sufrida en el Camp Nou y Matías Almeyda decidió dejarlo en el banquillo en su último partido al frente del equipo. La llegada de Luis García Plaza le brindaba una nueva oportunidad y el técnico apostó por el central de inicio en Oviedo, pero apenas tardó 40 minutos en demostrar que, ya sea por las lesiones o por errores propios, su fichaje sigue siendo uno de los más infructuosos de la historia reciente del club.

Curiosamente el francés tuvo la ocasión más clara del Sevilla en la primera mitad. Justo a la media hora de partido, Nianzou llegó libre de marca al corazón del área, con un cabezazo bastante más limpio de lo que incluso él llegó a pensar. El defensor emergió con fuerza en la jugada de estrategia y su remate se marchó rozando el palo derecho de Aarón Escandell.

Y en la réplica del rival no habría fallo. Fede Viñas, la única esperanza carbayona, atacó el balón de maravilla y gracias a un sensacional giro de cuello le puso música para ajustarla al palo izquierdo de Vlachodimos, impasible ante este sensacional cabezazo. Nianzou se dejó atrás el salto y cuando quiso darse la vuelta el uruguayo ya estaba celebrando el gol. Pero lo más hilarante llegó cinco minutos después.

En el 39', el futbolista galo cometió un sobre exceso de confianza cuando era el último hombre. Controló el balón, dio un toque de más y Fede Viñas aprovechó para robarle el esférico. Nianzou llegó tarde y su impacto dio con el tobillo derecho del jugador del Oviedo. El colegiado le penalizó de inmediato con la cartulina roja. Una expulsión imperdonable y una acción que bien condicionó el partido del Sevilla FC. Cinco minutos fatídicos.