La reacción de Pellegrini cuando Antony se encaró con Ilaix Moriba
El brasileño fue amonestado en el descuento por un enganchón con el futbolista del Celta
El motivo por el que Antony fue suplente en el Betis - Celta
Las molestias en el pubis están lastrando la temporada de Antony Matheus dos Santos. Aunque sus números sean inmaculados, las sensaciones dicen que lo ofrecido hasta ahora dista mucho del vértigo, la chispa y la regularidad que mostró la temporada pasada. Esa pubalgia le obliga a jugar con dolor y le está impidiendo tener cierta continuidad, de ahí que el entrenador dosifique sus esfuerzos y le haya dado la suplencia en los dos últimos compromisos ligueros. Quizás esos problemas sean los que le están generando cierta ansiedad o impotencia, como así lo atestiguan sus actos en este último mes. Ante el Celta, cuando debía ser el revulsivo, y al igual que ocurriese en Getafe, el extremo saltó al césped con más revoluciones de la cuenta, más protagonista por sus piques con el rival que por su clarividencia en campo contrario.
En el descuento, con el conjunto verdiblanco volcado para intentar obrar la remontada, el brasileño se enzarzó en una aireada discusión con Ilaix Moriba. Los dos se picaron en la zona cercana a los banquillos del Real Betis y el colegiado solventó la tangana con cartulina amarilla para ambos jugadores. Una acción que paró por momentos las pulsaciones del equipo y brindó oxígeno al Celta de Vigo, encerrado atrás y dando por bueno el empate.
Fue ahí cuando entró en 'liza' Manuel Pellegrini, quien, sabedor de por dónde puede salir su jugador, salió rápidamente del banquillo para mediar entre ambos, calmar a su jugador y evitar que la discusión entre Ilaix y Antony pudiera pasar a mayores, con el agravante que supondría una posible expulsión de Antony. El entrenador, perro viejo en este tipo de contextos, saltó a separar a los dos jugadores.
Luego le pidió a su futbolista que no entrase al trapo, con el deseo de poner el balón el juego con la mayor brevedad posible para que su Real Betis intentase consumar la remontada. Algo que no se logró, ni por acierto de su equipo ni tampoco del brasileño, que de nuevo pasó desapercibido.
