El Getafe se mofa de Adrián San Miguel en su cuenta oficial: "Papá"
El club azulón reaccionó en redes sociales a una publicación del portero de hace un año
Los ultras del Getafe amenazan a los béticos y acaban a golpes con la Policía Nacional parando el partido
Los Getafe - Betis se han convertido un duelo de alta tensión. Ya sea por la enemistad pasada de Bordalás y Pellegrini, las diferencias en la manera de entender el juego, la absurda enemistad que han generado las aficiones o los dimes y diretes que han alimentado los propios jugadores, la realidad es que este tipo de partidos nunca dejan indiferente a nadie. Este domingo los azulones lograron revertir el mal sabor de boca que dejaron en La Cartuja, cuando los verdiblancos firmaron la mayor goleada del curso. En esta ocasión los locales lograron bloquear cualquier atisbo de reacción de los béticos, impotentes ante la solvencia del rival. Una victoria que brinda la salvación virtual a los del Coliseum, que no olvidan lo que ocurrió hace justo un año allí. Con Adrián San Miguel como protagonista.
En febrero de 2025 el Real Betis se llevó el triunfo por la mínima, gracias a un doblete de Isco Alarcón. Aquel día Adrián San Miguel salió de inicio y cuajó una grata actuación, aunque encendió la polémica tras el triunfo acuñando como 'propia' una frase que popularizó en su día José Bordalás. "Esto es el Betis, papá", publicaba el guardameta en sus redes sociales, generando un carrusel de reacciones e improperios por parte de la afición del Getafe.
El Getafe ha esperado pacientemente su oportunidad y este domingo, a través de sus redes sociales, citó el tuit que en su día publicó Adrián San Miguel. "Esto es el Getafe, papá", expresaba la cuenta oficial del club, como gesto de mofa o revancha a lo que el portero del Real Betis publicó hace un año.
El Betis fue la nueva víctima del atacante del Getafe, uno de los equipos más en forma de España desde que finalizó el mercado de invierno y que celebró el 2-0 antes del descanso con un vaselina exquisita sobre Valles que dio continuidad al primer tanto, obra de Kiko Femenía, y que inició el derrumbe del equipo de Pellegrini, ya a once puntos de distancia de los puestos de Liga de Campeones.
