Análisis

La capacidad de adaptación de la cantera, de recurso a pilar en el Sevilla

Periodista deportivo, centrado en el Sevilla FC y el Real Betis.

Kike Salas, Juanlu y Carmona, celebrando un gol. Kiko Hurtado
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El Sevilla FC atraviesa un momento complicado, como es de sobra sabido. Y en esos instantes, no hay nada como poder contar con gente de la casa para salir a flote. Así sucedió a principios del Siglo XXI, cuando Roberto Alés decía aquello de que no había ni para balones, y la época actual se parece mucho a aquella en cuanto a la participación de canteranos con el primer equipo... y a la situación económica.

En la temporada 2000/01, la del último ascenso a Primera División, fueron cinco los canteranos habituales con el primer equipo -Prieto, Gallardo, Tevenet, Francisco Lama, Víctor Salas- y Joaquín Caparrós empezaba a dar oportunidades a hombres como Antoñito, José Antonio Reyes, Loren del Pino, Arteaga o Paco Mije. Sin embargo, la participación canterana de la actualidad supera incluso a la de aquella época, pues son nueve los jugadores que integran habitualmente las convocatorias del primer equipo, muchos de ellos con puestos relevantes en el once inicial.

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Juanlu Sánchez, José Ángel Carmona, Kike Salas e Isaac Romero cuentan con ficha del primer equipo, pero también han participado en mayor o menor medida otros como Andrés Castrín, Oso, Manu Bueno, Miguel Sierra y Alberto Flores, además de un Ramón Martínez que se marchó en el mercado invernal. Con mucho aroma a los campos de la Ciudad Deportiva José Ramón Cisneros Palacios, hay ejemplos del trabajo desde lo más bajo de la base, hasta el programa de captación que lleva a cabo el club.

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Futbolistas y rentabilidad

La filosofía de la política de cantera del Sevilla FC siempre ha tenido como base surtir de futbolistas al primer equipo y, si no, sacarle rentabilidad. Los últimos casos son los de Bryan Gil, Carlos Álvarez e Iván Romero. El del barbateño es un caso paradigmático, pues Pablo Blanco, Agustín López y Marcos Gallego, las tres patas del banco de la cantera sevillista, lucharon para que el futbolista se quedara en la cantera sevillista antes de marcharse a uno de los grandes que le pretendían.

Bryan Gil fue vendido al Tottenham Hotspurs a cambio de 25 millones de euros más el pase de Erik Lamela. Un año y medio después volvió cedido y dio la asistencia para que el argentino metiera al Sevilla en la final de la UEFA Europa League de Budapest.

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Por su parte, los dos jugadores del Levante se marcharon en traspasos bajos, pero ya han dado rentabilidad tras el ascenso del pasado mes de junio, y harán ingresar más dinero al Sevilla cuando sean traspasados, algo que se producirá probablemente este verano. En el caso de Carlos Álvarez, un 30% de lo que ingrese el club granota este verano irá a parar a las arcas sevillistas. Por otra parte, los Juanlu, Carmona o Kike Salas estarán llamados de nuevo el próximo verano a dejar plusvalías en las maltrechas arcas sevillistas.

Pero hay más, pues recientemente el juvenil Alexis Ciria se ha marchado al Real Madrid. De jugar fijo en el primer filial sevillista en Primera Federación, ha pasado al División de Honor madridista. No obstante, el club se ha guardado bajo la manga la posibilidad de ingresar tres millones de euros si el extremeño algún día debuta en el primer equipo merengue. En paralelo, el club se ha adelantado para renovar a Nico Guillén, el hombre que ahora mismo lidera con pujanza a los canterano sevillistas, que también había recibido cantos de sirena de los equipos más poderosos de España.

Una realidad económica transversal

Las circunstancias económicas del Sevilla son de sobra conocida y, como es lógico, afecta también a un departamento de cantera que ha visto cómo su presupuesto se ha visto reducido prácticamente en un 50%, pero sigue siendo competitiva. Para hacerse una idea, el del Betis prácticamente le dobla en este campo y el del Getafe es superior. Sin embargo, prácticamente el 70% de ese presupuesto se cubre con derechos de formación de jugadores que están jugando fuera.

Así, lo que está sucediendo en el primer equipo se ve reflejado también en los equipos de cantera. El principal ejemplo es el Sevilla Atlético, con varios jugadores en edad juvenil -Ibra, Nico Guillén, Manuel Ángel, Tomás…- curtiéndose semana tras semana en una categoría tan exigente como la Primera Federación.

Esto repercute también en el División de Honor Juvenil, y por tanto en sus resultados -actualmente es tercero-, pues está formado prácticamente en su totalidad por jugadores de primer y segundo año de los que se espera un rendimiento notable la próxima temporada. De hecho, tanto el Liga Nacional como el Juvenil ‘C’ lideran sus competiciones. La política del club es ir ‘cortando’ el paso a los jugadores que se estima que no van a llegar siquiera a ser asiduos en el filial para dar oportunidades a otros más jóvenes que vienen pujando fuerte.

Los nombres que vienen

Con todo, el departamento de cantera del Sevilla FC mantiene la ilusión en los jugadores que vienen por detrás. Mario Díaz es el capitán de la selección española sub 17, Bruno Luque y Murciano van con la sub 16, mientras que Nico Guillén sigue quemando etapas con la sub 19. Otros como Naim o Lociga -recién renovado hasta 2029 y en el que se tienen depositadas muchas esperanzas-, también prometen un futuro alentador para un departamento de cantera capaz de arremangarse y adaptarse a la realidad de la entidad, pero sin dejar de dar resultados a corto, medio y largo plazo.