Antony cierra su trato con Andalucía: “Me siento como en casa”
Andalucía le ha cambiado la vida al brasileño, que recomienda "venir hoy mismo a esta tierra" y destaca el respeto recibido de los andaluces
El jugador del Real Betis expresa su compromiso con la campaña de la Consejería de Turismo de la Junta por un turismo que mantenga la esencia de Andalucía
Andalucía te puede cambiar la vida. Una cosa tan grande le ha pasado en esta tierra a Antony Matheus dos Santos, el futbolista que llegara al Real Betis cedido hace ahora un año por el Manchester United. De vivir en una ciudad industrial de Inglaterra a hacerlo en la tierra del sol y la sonrisa, virtudes similares a las de su Brasil natal. Tanto le gustó que puso todo de su parte para que el esfuerzo del Betis valiera la pena y pudiera regresar, ya fichado, en septiembre.
Volvió en loor de multitudes y lloró a lágrima viva en su presentación. Precisamente ese cariño recibido ha calado en el corazón del internacional brasileño hasta hacerlo sentirse “como en casa”. Ha caído de pie en Andalucía y, al igual que ya hicieran en las últimas semanas la atleta María Pérez, el exfutbolista Iván Rakitic y el piragüista Saúl Craviotto, ha querido compartir con ElDesmarque (en el vídeo de la parte superior) lo que significa para él esta tierra y por qué, como extranjero que ha llegado aquí a través del deporte, comprende al cien por cien la importancia de que se respete El Trato Andaluz, la campaña de sensibilización turística para la convivencia entre residentes y visitantes que ha lanzado la Consejería de Turismo y Promoción Exterior de la Junta de Andalucía.
La importancia del respeto
El respeto, concepto clave para un turismo sostenible que no desvirtúe la esencia de Andalucía, es precisamente una de las virtudes del pueblo andaluz que más valora Antony desde su llegada, junto al trato de la gente, ambos aspectos básicos en los andaluces: “Para mí ha sido clave el trato de las personas. Estuve aquí la temporada pasada y ahora que he vuelto he percibido todo el cariño de la gente. Pero también el respeto, que es muy importante. Aquí me siento muy respetado por todas las personas”. Por eso entiende que están legitimados para pedir ese mismo respeto que dan y no duda en aceptar el compromiso de El Trato Andaluz. “Sin duda, trato hecho”.
Y el brasileño lo da por hecho por muy diversos motivos, pero sobre todo por las similitudes que ha encontrado con la vida de su país: “En Andalucía me siento como en casa, sobre todo por cómo me ha recibido la gente. Mucho mejor que en Inglaterra. La gente siempre está feliz. Y se vive mucho en la calle, que también es algo muy parecido a mi país. La adaptación a la gente para mí ha sido mucho más fácil”.
Pese a haberlo confirmado con creces desde que se incorporara al Real Betis en su primera etapa, lo traía ya barruntando en la cabeza por los buenos informes recibidos de dos futbolistas de talla internacional: “Hablé con varias personas importantes que son de aquí o han vivido aquí. Por ejemplo, Dani Alves, que hemos jugado juntos en la selección brasileña; o Sergio Ramos, que es de Sevilla. Ellos me hablaron muy bien de Andalucía”. Con posterioridad lo ha corroborado con creces, hasta el punto de convertirse en embajador internacional de la marca Andalucía, con un consejo claro para quienes son de fuera: “Yo el consejo que le doy a la gente de fuera es que, si pueden, vengan hoy mismo a esta tierra”.
El futbolista nacido en Osasco, quinto municipio más poblado y referente económico del estado brasileño de Sao Paulo, abunda en ese mensaje que transmite a quien le pregunta, y son muchos los que lo hacen, por Andalucía: “Cuando estoy fuera de España la gente me pregunta por Andalucía y yo siempre digo que aquí me acuesto y me despierto sonriendo. Me encantan las ciudades andaluzas y especialmente Sevilla. Cuando vienen mis amigos, que han estado conmigo también en Inglaterra, ven la diferencia del clima y de cómo son las ciudades. Cuando vuelvo a Brasil siempre hablo de Andalucía y de Sevilla, porque aquí se vive muy fácil. Hablo muy bien, sobre todo por el carácter de la gente”.
Las playas, el jamón de Casemiro y el baile flamenco
Como ocurre en Brasil, Andalucía es famosa por sus playas y ése constituye uno de los alicientes para Antony: “Me gusta tener las playas cerca. No tengo mucho tiempo por el fútbol, pero un día me fui a Marbella y viví un gran día. Viajé tranquilo con el coche, disfrutando de las montañas, y en dos horas y media estaba allí. Me encantó. También quiero ir a Cádiz, que Bellerín siempre me habla muy bien de sus playas”.
Y luego está la comida, otro atractivo especial para el futbolista de 25 años, que pone el foco en dos alimentos cien por cien andaluces. Por un lado, el oro líquido que su familia y amigos no dudan en llevarse de vuelta para Brasil cada vez que pueden: “Una cosa que me ha gustado mucho de Andalucía es el aceite. Siempre que mi agente o mis familiares vienen aquí compran mucho aceite y se lo llevan para Brasil”. Por otro, el jamón, que ya conocía por una curiosa anécdota con un exjugador del Real Madrid: “Y el jamón me encanta. Como Casemiro estuvo muchos años en el Real Madrid y luego se vino al Manchester United, su mujer cuando iba a Madrid lo compraba y nos lo llevaba a Inglaterra”.
También se ha quedado prendado de una fiesta popular como la Feria, asegurando incluso que se va a animar a aprender a bailar: “Y la Feria también me encantó el año pasado cuando fui. Quiero aprender a bailar sevillanas, aunque sé que va a ser difícil”.
No obstante, Antony se preocupa casi más de su familia que de sí mismo. Y para ellos, especialmente su mujer y sus hijos, Andalucía ha marcado un antes y un después: “No es sólo lo feliz que estoy yo en Andalucía, sino también mi familia. Por ejemplo, mi hijo no tocó un balón en todo el tiempo que estuvimos en Inglaterra. Y aquí está todo el tiempo con la pelota, insistiéndome siempre en que juegue con él. Mi hija y mi mujer están igualmente felices y eso para mí es lo más importante”.
