Una charla en el vestuario, caras largas y vuelta a los pitos en la salida del Sánchez-Pizjuán
Carlos ‘Éver Banega’ Álvarez y el dedo en la llaga de la decadencia del Sevilla
La plantilla del Sevilla tardó más de lo habitual en abandonar el Sánchez-Pizjuán
Pasan los días, las semanas, los meses e inclusos los años en el Sánchez-Pizjuán, pero la situación en el Sevilla no cambia en demasía. El conjunto dirigido por Matías Almeyda volvió a perder este domingo ante el Levante (0-3) firmando el primer ridículo del recién estrenado 2026 y, tras el encuentro, volvieron las charlas en el vestuario, las caras largas y las broncas alrededor del autobús.
Porque hasta ahora, entre victorias, empates y sensaciones, el ambiente parecía mucho más tranquilo en el Sánchez-Pizjuán, pero la durísima derrota ante el Levante ha devuelto al equipo de Matías Almeyda a su propia realidad. El técnico argentino insiste, desde que llegó, en que su equipo deberá pelear por la salvación hasta el último momento, que ese es su objetivo real, pero la situación no gusta nada a su público.
Nemanja Gudelj, el único en zona mixta ante una larga 'resaca'
Lejos de los encuentros donde los futbolistas del Sevilla atienden rápidamente a los micrófonos, y normalmente siendo varios jugadores, este domingo el único que se presentó ante los micrófonos fue Nemanja Gudelj y lo hizo casi una hora después de la finalización del encuentro.
Su gesto, contrariado, acompañaba al de sus compañeros, que iban recibiendo pitos e insultos cuando salían al exterior para subirse al autobús. Tampoco iba demasiado contento Matías Almeyda, que intentaba evitar fotos con aficionados e incluso, a pesar de ser agarrado, una larga charla con uno de los empleados que esperaba en la puerta.
El Sevilla arranca el año de la peor manera posible. Confirma que el curso será, otra vez, temible en Nervión y su afición, que no gana para demasiados sustos, empieza a temerse, otra vez, lo peor.
