El reencuentro de Carlos Álvarez con Ernesto Chao y la preocupación por su familia: "Tengo que ver a mi madre, eh"
Carlos ‘Éver Banega’ Álvarez y el dedo en la llaga de la decadencia del Sevilla
Carlos Álvarez, protagonista de la cita entre Sevilla y Levante
Carlos Álvarez, protagonista en su vuelta a casa. El mediapunta del Levante volvió este domingo al Sánchez-Pizjuán, lugar donde se formó, y completó un excelente encuentro en la abultada victoria de su equipo. Tras la cita, el de Sanlúcar la Mayor atendió a los medios, se fotografió con aficionados y vivió un momento muy especial con Ernesto Chao... pendiente de sus familiares.
Llegó su tanto en el último suspiro y, automáticamente, Carlos Álvarez pasaba a ser el protagonista. Aplaudido por el Sánchez-Pizjuán, el pequeñín mediapunta no podía ocultar su sonrisa, esquivaba preguntas sobre una posible vuelta al Sevilla y, de paso, se reencontraba con viejos conocidos como Ernesto Chao. El exentrenador sevillista, despedido hace meses, esperaba al chico en el túnel de salida y ambos se unirían en un bonito abrazo de reencuentros.
Mientras bromeaba sobre su tanto, la jefa de prensa le solicitaba salir a lo que Carlos Álvarez respondía: "Espera, que fue mi entrenador de pequeño".
La preocupación de Carlos Álvarez por su familia
Tras una primera foto con su exentrenador, Carlitos empezó a preguntar por su madre y mientras Ernesto Chao le explicaba que no había coincidido con ella, él lo advertía: "Tengo que verla, eh".
Antes de salir del Sánchez-Pizjuán, un aficionado le pedía una foto al hombre del encuentro, que pedía celeridad. "Me tengo que ir, que aún no he visto a mis familiares", decía.
Jornada muy especial para el chico de Sanlúcar la Mayor, que volvía a su casa, anotó "ante mi familia" y se marchó, tras algunos reencuentros, con el aplauso de la afición que un día se ilusionó con disfrutar de su fútbol en la élite sevillista.
Relajado, tras una primera foto, Carlos Álvarez rápidamente preguntaba por su familia. "¿Y mi madre?", decía varias veces. Ernesto Chao le advertía que él no había co
