El Barcelona se llevó la victoria de La Cerámica en un encuentro arrollador ante el Villarreal. Hansi Flick, que saltó al césped con un once con bastantes novedades, aplastó al cuadro groguet a base de fútbol y goles. Los dobletes de Lewandowski y Raphinha, y el tanto de Pablo Torre dejaron los tres puntos para el lado culé. La primera mitad fue de mucha intensidad, con ocasiones y goles. Un ritmo altísimo que dejó paradones en ambas porterías, los dos goles de Lewandowski, el primero tras un gran pase filtrado de Pablo Torres y el segundo aprovechando un balón suelto. El Villarreal no bajó los brazos y siguió apretando con jugadas de velocidad y fruto de una de ellas llegó el tanto de Ayoze tras una asistencia de Pépé. La parte negativa, la dura lesión de Ter Stegen, que tuvo que abandonar el césped en camilla y doliéndose muchísimo de su rodilla. Tras el paso por vestuarios el ritmo no bajó y ambos equipos siguieron ofreciendo un auténtico espectáculo de fútbol. El gol cayó para el lado de los culés con un golazo desde la frontal del área de Pablo Torre. Lamine Yamal estuvo a punto de anotar el cuarto apenas un par de minutos después del de Torre, aunque Éric Bailly, para evitar su disparo, le hizo un penalti que fallaría instantes después Lewandowski. Todavía tuvo un último arreón el Villarreal, que anotó un nuevo tanto que no tendría peso en el partido por un fuera de juego de Thierno Barry, pese a haber cabeceado a la red un preciso centro de Sergi Cardona. Ya sin fuerzas, el Villarreal bajó los brazos y Raphinha no tuvo piedad. En cinco minutos frenéticos, el brasileño anotó el cuarto con un disparo desde el punto de penalti que desvió Bailly y marcó el quinto cinco minutos después al aprovechar un pase exquisito de Lamine Yamal con el exterior de su bota izquierda que le dejó sólo
El Barcelona se llevó la victoria de La Cerámica en un encuentro arrollador ante el Villarreal. Hansi Flick, que saltó al césped con un once con bastantes novedades, aplastó al cuadro groguet a base de fútbol y goles. Los dobletes de Lewandowski y Raphinha, y el tanto de Pablo Torre dejaron los tres puntos para el lado culé. La primera mitad fue de mucha intensidad, con ocasiones y goles. Un ritmo altísimo que dejó paradones en ambas porterías, los dos goles de Lewandowski, el primero tras un gran pase filtrado de Pablo Torres y el segundo aprovechando un balón suelto. El Villarreal no bajó los brazos y siguió apretando con jugadas de velocidad y fruto de una de ellas llegó el tanto de Ayoze tras una asistencia de Pépé. La parte negativa, la dura lesión de Ter Stegen, que tuvo que abandonar el césped en camilla y doliéndose muchísimo de su rodilla. Tras el paso por vestuarios el ritmo no bajó y ambos equipos siguieron ofreciendo un auténtico espectáculo de fútbol. El gol cayó para el lado de los culés con un golazo desde la frontal del área de Pablo Torre. Lamine Yamal estuvo a punto de anotar el cuarto apenas un par de minutos después del de Torre, aunque Éric Bailly, para evitar su disparo, le hizo un penalti que fallaría instantes después Lewandowski. Todavía tuvo un último arreón el Villarreal, que anotó un nuevo tanto que no tendría peso en el partido por un fuera de juego de Thierno Barry, pese a haber cabeceado a la red un preciso centro de Sergi Cardona. Ya sin fuerzas, el Villarreal bajó los brazos y Raphinha no tuvo piedad. En cinco minutos frenéticos, el brasileño anotó el cuarto con un disparo desde el punto de penalti que desvió Bailly y marcó el quinto cinco minutos después al aprovechar un pase exquisito de Lamine Yamal con el exterior de su bota izquierda que le dejó sólo