- 14:00
Albacete
Eibar - 16:15
Almería
Burgos CF - 18:30
Cádiz
Leganés - 18:30
CE Sabadell
FC Andorra - 17:30
Baztan
At. Calatayud - 18:00
CD Tedeón
Anaitasuna FT - 18:00
Ceuta 6 de Junio
Lebrijana - 15:00
Finlandia
Albania - 18:00
Bielorrusia
San Marino - 18:00
Croacia
Inglaterra - 18:00
Estonia
Luxemburgo - 18:00
Islandia
Bulgaria - 20:45
España
República Checa - 20:45
Macedonia del Norte
Escocia - 20:45
Suiza
Eslovenia - 13:00
Hércules
Real Jaén - 16:30
Barakaldo
Arenas de Getxo - 16:30
Racing Ferrol
Pontevedra - 16:30
Real Unión Club
UD Ourense - 18:45
Alcorcón
Juventud Torremolinos - 18:45
FC Cartagena
Águilas FC - 18:45
UE Sant Andreu
Antequera CF - 18:45
Unionistas CF
Cultural Leonesa
- 14:00
Albacete
Eibar - 16:15
Almería
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Unionistas CF
Cultural Leonesa
Tanto trabajo, tan poco premio

Tanto trabajar, para quedarte sin sueldo. Tanto nadar, para quedarte en la orilla. Todo vale con un Álvaro Morata que se marchó de La Cartuja con la sensación de haber trabajado como nadie y haber recogido como ninguno. Era el punto de mira. Luis Enrique ha insistido, una y otra vez, en que su delantero es Álvaro Morata. No sólo lo hace en cada una de sus comparecencias públicas, sino en sus alineaciones, en sus decisiones en cada partido de importancia. Este lunes la historia no fue distinta. El delantero del Atlético de Madrid, cedido en la Juventus, era el '9' de España y su partido rozaba el notable: trabajo, presión, recuperación y un número incontable de desmarques ante la defensa sueca. Y todo, para nada.

Cuando el reloj marcaba -casi- el descanso, Álvaro Morata se encontró con una clarísima ocasión: la defensa falló, entró en el área y sólo el portero le evitaba el gol. Y la mandó fuera. Como si todos los fantasmas que le persiguen con España se apareciesen en ese momento, Morata quiso ajustar tanto su disparo que el balón se marchó fuera.
El resultado, juez y castigo
Probablemente, tras el partido, nadie recordará su trabajo, sino que señalarán, con el empate, que Álvaro Morata tuvo la ocasión más clara y que la desperdició. Otros también fallaron, otros también se quedaron por el camino, pero todos recordarán la del delantero ex del Chelsea. Tanto trabajo, para nada. Tanto nadar, para quedarte en la orilla. Tanto curro para quedarte sin el salario semanal. Así ha sido la noche de Álvaro Morata en La Cartuja.
