El discurso 'cholista' que ha llevado al Deportivo a revivir en Primera Federación

Desde que Óscar Cano se hizo cargo del club tras un mal arranque de temporada que se llevó por delante a Borja Jiménez tras siete jornadas, su discurso basado en el 'partido a partido' ha calado en un vestuario que sigue una idea fija y no mira clasificaciones. De haber tocado fondo hace dos meses situándose a 10 puntos del liderato a haber acariciado la primera posición el pasado fin de semana. El Real Club Deportivo de la Coruña, histórico campeón del fútbol español, ha encontrado la fórmula para acercarse a su objetivo y volver al fútbol profesional tres años después de su dramático descenso en 2020. Seguramente sean estilos antagónicos, pero aquella idea que popularizó Diego Pablo Simeone en su Atlético de Madrid más ganador ha inundado los pasillos de la Ciudad Deportiva de Abegondo. El transatlántico de la categoría, como lo describen rivales y competidores cada vez que se enfrentan, ha encontrado su camino para pelear un ascenso tremendamente reñido. En un puñado de puntos se encuentran Alcorcón (50), Dépor (49) y Real Madrid Castilla (48), contendientes a una primera plaza que otorga el jugoso premio de ascender de forma directa a LaLiga SmartBank y carrera de la que no se quieren desprender Córdoba (44), Racing (43) o incluso Celta B (42). Con ese discurso entró Óscar Cano en un vestuario que debía reenganchar a su gente. Y lo ha logrado. Rozando los 25.000 socios, con una identidad ofensiva potenciada por el talento de Lucas Pérez y una seguridad defensiva que se plasma en números: es el segundo equipo que menos encaja (18 goles en 25 partidos) y acumula cuatro encuentros consecutivos sin recibir gol en contra.

Un Deportivo que nunca se reserva
El entrenador nazarí, con pasado en clubes como Castellón, Real Betis B o Badajoz, instauró un once y varias ideas clave desde su llegada. Buscó dotar de situaciones en las que sus pupilos pudiesen mostrar su naturaleza, en lugar de adaptar el equipo a una idea fija; liberó de tareas que conducían al estrés con balón, como fue restar responsabilidad en la organización del juego a los centrales; y trató de devolver la confianza al vestuario reiterando en los mensajes positivos y los mensajes directos. Todo para formar un equipo capaz de dominar con balón pero que se pueda adaptar a contextos de repliegue y contragolpe (esta última parte, todavía mucho menos pulida, pero en el camino). Cada partido, una oportunidad única para sumar tres puntos. Esa mentalidad de domingo a domingo que lleva al Deportivo a no guardarse nada. Un ejemplo: pese a jugar ante el Castilla el 12 de marzo, no habrá reserva en los cuatro jugadores apercibidos cuando se midan ante la Balona. Algo que dejó claro Antoñito, quien ejemplificó el mensaje de su técnico y habló de la confianza de que trabajando bien llegaría.

Lucas Pérez, plus competitivo a una plantilla de gran nivel
No es baladí a la hora de analizar el crecimiento de un equipo mencionar el impacto directo de Lucas Pérez en el Deportivo de su corazón. No solo por los goles, seis en apenas dos meses, o el salto de calidad per se que su figura supone. Es, sobre todo, por la mentalidad competitiva que ha sumado a un vestuario ya de por sí exigente. Porque Lucas, que no querría perder ni una competición de saltar a la comba, está encima de sus compañeros cada mañana en Abegondo para dotar al equipo de un extra de rivalidad sana que hace a todos mejores.
A nosotros lo que nos influye es que ganando es donde se basa nuestro ascenso. Lo que tenemos que hacer son nuestros partidos. Tenemos que seguir paso a paso" - Lucas Pérez tras el 5-0 al Badajoz
Y es el propio Lucas quien ha replicado el discurso de su entrenador. Lejos de subirse a algún tren del hype, ha sido el primero en hablar de tranquilidad y mantener la mentalidad cholista: partido a partido.