Como si no hubieran pasado tres meses

Borja Iglesias y Juanmi marcando goles, William Carvalho ofreciendo pases magistrales, la magia de Fekir, un Betis protagonista con el balón y perfectamente dirigido bajo la batuta de Manuel Pellegrini, un equipo acostumbrado a ganar... nada parece haber cambiado en estos tres meses de verano entre una temporada y otra. El mismo estado de felicidad futbolística. Los tres meses de barbecho no han variado el plan de Pellegrini y los suyos sobre el campo, el mismo que llenó de ilusión a su hinchada durante las dos campañas anteriores, con clasificaciones europeas y el título de la Copa del Rey. Fue el mismo Betis reconocible que entusiasmó a los más de 50.000 aficionados, que se dice pronto, que llenaron las gradas del Benito Villamarín una noche de agosto. Durante hora y media Pellegrini y sus jugadores consiguieron aparcar días y semanas en los que tanto se habló de fichajes, salidas y cuentas para equilibrar el límite salarial. Un asunto que volverá a copar la actualidad en los próximas días, pero que no impidió al Betis soltar un gran partido, que lo coloca en lo más alto de la tabla en la primera jornada. Y es que el Betis comparte el liderato con el Atlético de Madrid y el Villarreal después de su aplastante victoria contra el Elche. Es cierto que la expulsión del visitante John Chetauya allanó el camino para los heliopolitanos. También que los de Pellegrini cumplieron, aparcaron todo y se dedicaron a jugar a la pelota, algo que hacen a la perfección. El Betis fue mejor y reconocible. Una continuidad que hizo que ya al descanso tuviera medio partido resuelto con los goles de Borja Iglesias y Juanmi. Tras un pequeño receso, en los primeros compases del segundo acto, volvió a apretar el acelerador. Otra vez Juanmi marcó, e incluso pudo llegar un cuarto tanto que le hubiera dado el liderato en solitario.

No hubo sorpresas en el once del Betis para el estreno de la temporada, ya que los condicionantes de las bajas, por lesiones y por jugadores no inscritos, casi cantaban el equipo. Pellegrini apostó por utilizar a Aitor Ruibal en el lateral derecho, como ya jugó en alguna ocasión años atrás, mientras que Rodri fue el elegido para las posiciones de ataque y cubrir la baja de Canales. Precisamente el primer aviso llegó con la firma de Rodri con un remate cruzado marca de la casa que se fue fuera por poco (1'). La réplica del Elche fue para Mójica con un centro-chut que se le complicó a Rui Silva y asustó a la grada (7'). El Betis era dominador, no con gran ritmo de balón, y con un Fekir que iba creciendo y dejando detalles. Un jugadón de Aitor Ruibal, todo un eslalon maradoniano desde su propio campo, acabó con la expulsión de John Chetauya que derribó al catalán cuando se metía hasta la cocina (16'). Era el último hombre. Con todo esa acción dio paso a minutos de imprecisiones verdiblancas. William Carvalho, por ejemplo, perdía algunos balones inusuales en él. Entonces apareció de nuevo Fekir, quien demostró ser el más listo. Le ganó a Roco un balón que parecía hacer funambulismo sobre la línea y salió como un rayo para darle el pase de la muerte a Borja Iglesias. Gol de nueve puro del Panda (28'). El tanto otorgó más soltura a los de Pellegrini y Álex Moreno comenzó a prodigarse más en ataque. William Carvalho se desquitó de algunos errores poco después con un extraordinario pase a Juanmi. Control, recorte y a la cazuela. El malagueño hacía lo que mejor sabe y ponía el 2-0 (38'). Un dañino lanzamiento de falta de Fekir, un Betis que apretaba y un Edgar atento, que desmoronaba el intento de remate de Roger, completaron el primer acto.
Segunda parte
Un cabezazo de Tete Morente fue la primera llegada visitante de la segunda mitad (48'). Manso a las manos de Rui Silva. El Elche había dado un pasito adelante tras el descanso. Pezzela y Edgar tenían trabajo. Tanto como que el argentino apareció bajo palos para evitar un balón que entraba en un córner lanzado por Gumbau (52'). Los helipolitanos habían perdido cierto control. Fekir, y el Betis con él, se activaba para sacudirse el dominio. Un pase sobre Borja Iglesias dejó un balón suelto en el área. ¿Quién apareció? Juanmi para resolver con clase y firmar el 3-0, el segundo de su cuenta (60'). El conjunto bético se desataba y Aitor Ruibal lo intentaba de lejos (61'). Cerca estuvo Rodri de hacer el cuarto tras un pase de Álex Moreno en una jugada originada en un gran toque de exterior de Guido (62'). Rober suplía a Fekir que se marchaba ovacionado. La afición entonaba el himno en una cita que parecía sentenciada. El balón era monopolio bético y la duda era saber si llegarían más goles. Un cabezazo de Edgar, que prefirió pasar a rematar, un disparo de Álex Moreno... los de Pellegrini se volcaban sobre la meta de Edgar Badía. El Betis sonreía. También la tuvo Pezzella en el corazón del área con un remate alto en un córner (75'). Borja Iglesias ponía a prueba al portero visitante con un tiro seco (77'). Nuevos cambios llegaban con Fran Delgado y Loren que sustituían a los aplaudidos Aitor Ruibal y Borja Iglesias. El partido estaba finiquitado y Miranda y Paul, por Guido y Rodri, completaron las sustituciones. Una doble ocasión, con un duro disparo del costamarfileño y el rechace para Juanmi, echaron el broche. Badía negó el cuarto. Nada ha cambiado en el Betis, feliz sobre el campo y así lo transmite a los suyos.