Cruel final de trayecto de este EuroBetis

Fin del trayecto del EuroBetis en esta temporada. En Alemania acabó su participación en la Europa League en los octavos de final que siguen siendo una barrera infranqueable para el cuadro bético como así lo señala la historia en la competición. Cayó ante el Eintracht en un cruel final. Fue en el último suspiro de la prórroga, cuando todo apuntaba a los penaltis. En un partido lleno de altibajos y de fases con dominio alterno, el Betis había conseguido llevar la eliminatoria a la prórroga con un gol en el último minuto de Borja Iglesias. Una situación que se repitió en la jugada final, la que debía preceder a la tanda de penaltis, cuando Guido Rodríguez introdujo la pelota en su propia portería al intentar evitar el gol alemán tras una salida en la que midió mal Rui Silva. Ahí acababa el Betis de las tres competiciones, que vendió cara su salida de Europa. Por momentos el físico de los alemanes le llevó a no encontrar la manera de enjugar la desventaja que traía del Benito Villamarín. Sin embargo, el cuadro de Pellegrini siempre fue competitivo y esperó sus momentos para intentar asestar el golpe definitivo. Sin ser un partido brillante, el Betis bien pudo estar en los cuartos de final porque tuvo sus opciones y porque Pellegrini fue mejorando con los cambios las prestaciones del equipo. Hasta Borja Iglesias tuvo un palo en la prórroga, aunque cierto es que los alemanes habían sumado dos durante el partido No fue el día de más chispa de los Canales o Fekir, pero con todo le dio para plantarle cara a los alemanes que sólo en el último instante pudieron tumbar la competitividad de un equipo serio como el verdiblanco. Tal vez la eliminatoria estuvo en la ida con un resultado que exigía una remontada, un sobreesfuerzo. Tal vez al Betis le faltaron piernas en algunos momentos para sacar a relucir más su fútbol y que el talento aflorara. El caso es que se quedó en la orilla de llegar a la tanda de penaltis, la que podía haberle llevado a los cuartos de final que se le resisten en la Europa League.

Esta vez fueron menos las rotaciones en el once del Betis comparado con otras ocasiones. Tres fueron los cambios que realizó Pellegrini, todos ellos en posiciones ofensivas. Joaquín, Aitor Ruibal y Willian José ocuparon los puestos de Paul, Juanmi y Borja Iglesias. Canales retrasaba su posición para adquirir un rol principal en la salida de balón. El Betis salió dominador acumulando largas posesiones de balón. Se mostraba paciente con la pelota y por entonces era especialmente activo Sabaly. Miranda, con un remate con la derecha que se fue alto, protagonizó la primera ocasión bética (6'). Claro que el Eintracht respondió poco después con un balón que Knauff estrelló en el larguero tras encontrar el espacio entre el central y el lateral (13'). El paso de los minutos propició cierta pérdida de control de juego del Betis. Los alemanes cuando transitaban con velocidad daban la impresión de poder generar peligro. Así llegó un disparo de Sow desde la frontal que atajó sin problemas Rui Silva (18'). Sólo los chispazos de Canales, que dejó evidencias de su calidad con par de pases en profundidad, hacían llegar al cuadro de Pellegrini a las inmediaciones de Trapp. La situación se tornó más complicada en los minutos finales del primer acto, en los que el Betis sufrió. Especialmente activo se mostró Knauff por la banda de Miranda con su velocidad. Al cuadro bético le costaba llegar a campo contrario y se echaba de menos más presencia de los futbolistas de calidad como Joaquín, Canales o Fekir. El Eintracht jugaba con una marcha más, si bien es cierto la eliminatoria, más allá de sensaciones, seguía abierta.
Segunda parte
Juanmi suplió a Miranda en el descanso y Aitor Ruibal retrasaba su posición al lateral izquierdo. El Betis salió con más determinación pisando campo contrario. Varios saques de esquinas lo señalaban, uno de ellos rematado alto por Juanmi (48'). Faltaba el pase final pero era otro panorama. Una combinación entre Joaquín y Canales avisaba. Fekir lo intentaba de lejos con un duro disparo (55'). El Eintracht se estiraba y utilizaba otra vez su banda derecha del ataque. Un par de centros de los alemanes complicaban al Betis. En uno de ellos, una falta botada por Kostic se iba al palo después de que nadie tocara la pelota (63'). Una maravillosa jugada de Joaquín por la banda fue cabeceado por Juanmi que obligó a Trapp a estirarse para evitar el gol (64'). Se animaba el duelo. Pellegrini movía ficha y daba entrada a William Carvalho y Lainez por Joaquín Canales. El choque vivía una nueva fase donde aparecían más espacios en las dos direcciones, tal vez por el cansancio. Faltaba precisión para el pase definitivo. El tiempo se iba agotando y Borja Iglesias ingresaba en el campo por Willian José. Cambio de 'nueves'. William Carvalho era el más clarividente en esos momentos. No encontraba el cuadro bético la profundidad deseada para desarbolar al Eintracht y lograr ese gol necesario. Una hilvana jugada acabó con un disparo alto de Borja Iglesias en el área (86'). Era el aviso porque el Panda empató en el último suspiro con un remate en el área tras centro de Fekir (89'). Todo nacía de la pelea por una pelota de Aitor Ruibal. Un gol que llevaba a la prórroga.

Prórroga
El Betis arrancó la prórroga más asentado que el cuadro alemán con William Carvalho a los mandos. Es verdad que no había ocasiones en ninguna de las dos porterías. Guido Rodríguez crecía en la medular para recuperar balones e incluso se atrevía desde lejos para intentar sorprender a Trapp (100'). El Eintracht ya no tenía la misma chispa. Una jugada de Lainez, que acabó con un disparo rechazado por un defensor, fue cabeceado al larguero por Borja Iglesias en el rechace (108'). Rodri suplía a Fekir. Un cabezazo inocente de Paciência reactivaba a los alemanes (115'). El Betis se esmeraba en tareas defensivas ante los últimos coletazos germanos. Claro que quedaba el cruel final con una falta lateral en la que Guido Rodríguez marcaba en su propia puerta en su intento por evitar el gol de Hinteregger, tras una mala salida de Rui Silva. Europa terminaba para los heliopolitanos.