Más vale un aviso (otro) a tiempo... (1-0)
Lo ofrecido en el Pride Park Stadium debe parecerse muy poco a lo que quiere Manuel Pellegrini de su equipo. Un Betis gris y sin clarividencia demostró que aún hay que mucho que mejorar, que faltan matices por corregir y, sobre todo, que a esta plantilla le faltan refuerzos si quiere competir con garantías en las tres competiciones. Aunque el resultado ante el Derby County (1-0) no invita al optimismo, que nadie olvide que esto es pretemporada, que el equipo está aún por engrasar y que las preocupaciones, si es que llegan, empezarán a partir del 14 de agosto. Por eso, más vale un aviso (otro) a tiempo que lamentarse en el futuro. La primera mitad no será recordada por su brillantez. Pellegrini apostó por un once con los dos únicos fichajes del verano y cargado de novedades, alternando previsibles titulares con algunos llamados a tener un rol más secundario. Repitió Camarasa como ancla en la medular, teniendo esta vez el soporte de Andrés Guardado, que venía tras lesión. En frente, un Derby County más que digno pese a la crisis interna que sufre el equipo, con apenas nueve jugadores de campo con ficha de la primera plantilla. El Betis enseñó sus cartas desde el inicio, dispuesto a mandar en el dominio y asfixiar al rival con una presión alta. Con paciencia y sin muchos riesgos el Betis se asentó en el partido, siendo claramente superior a su rival. Eso sí, una superioridad inútil que no se trasladaba con peligro. También cumplía su papel el Derby County, bien ordenado atrás y replegado a la espera de buscar peligro a través del contragolpe. Las luces del plantel bético se apagaban cuando se rondaba la zona de tres cuartos, donde aparecía un Nabil Fekir falto de ideas y sin clarividencia con la pelota. Solo lograba generar peligro Sabaly, proyectándose en ataque una y otra vez y sorprendiendo por su movilidad. Así llegó la primera del partido, con una internada por el carril diestro que terminó con un pase atrás hacia Loren, que remató demasiado alto.
Un Betis dominante pero inofensivo
El partido entró en una fase intermitente, con un rival dócil arriba pero asentado atrás. Sorprendió la solidez atrás, al menos en el inicio, de Kike Hermoso y Edgar, que apuran sus opciones para obtener un rol importante en el primer equipo. Muy inteligente en la lectura del partido estuvo también Camarasa, haciendo las veces de 'box to box'. Esta vez algo más liberado con la conjunción con Guardado, siendo eficiente en la elaboración y sorprendiendo con sus llegadas desde segunda línea. Sin embargo, esa clarividencia en el pase brillaba por su ausencia y el peligro solo podía llegar desde lejos o rompiendo dos líneas de una vez. Rozando la media hora de partido, en el 28', Guardado filtró un sensacional pase medido a la espalda de la defensa para Aitor. El catalán la pinchó y se plantó solo ante Roos, que le leyó las intenciones y le ganó la pugna.
La mejoría, un oasis
Pellegrini detectó el problema y buscó darle fluidez al juego, modificando su sistema con un 4-3-3 e introduciendo a William, Yassin Fekir y Canales tras el descanso. El Betis dio un paso adelante y agudizó su transición ofensiva, mejorando ciertamente su presencia arriba. Apenas tres minutos después de la reanudación Nabil Fekir tuvo la más clara hasta el momento. Tras una buena triangulación con Calderón, que rompió líneas con una brillante incursión, el francés se plantó solo ante Roos pero de nuevo se hizo grande y ganó en el mano a mano. Ese aviso también espoleó al Derby County, lo que derivó en una fase de intercambio de golpes. Los británicos avisaban y el Betis se defendía respondiendo. En el 53', Fekir remató al travesaño un centro medido de Sergio Canales. Una mejoría esporádica, puntual.
Errores en las dos áreas
Llegó el carrusel de cambios y el rival inglés se rebeló a través de sus canteranos más jóvenes. Apenas un minuto después de la sustitución, Joel Robles retó a Roos (portero rival) y realizó una estirada sensacional tapándole el hueco a Richards ara evitar el 1-0. Quería más el Derby County, ansioso de darle una alegría a su público en este verano tan convulso. Se animó y comenzó a rondar el marco bético. Inmediatamente después de ese aviso llegó un nuevo disparo cruzado de Richards, que se marchó rozando la cepa del poste. Ni siquiera fue capaz el Betis de terminar siendo superior a un rival de segunda división. Y cuando titubeas lo pagas. Sin ambición no hay premio. Todo lo contrario que el rival. Lejos de amedrentarse, el Derby County se desperezó y dio un paso adelante, con poco orden pero mucho peligro. Un par de saques de esquina y algún disparo lejano sembraron la ilusión en la hinchada rival, orgullosa de la superioridad final de su equipo. Y tanto va el cántaro a la fuente... En el 86' un error en la salida de balón, que se inició con un innecesario cambio de juego de Tello, derivó en una rápida definición de Bird, que logró el 1-0 definitivo para delirio del público local y decepción de los béticos, que tendrán su particular reválida el próximo sábado ante el Leeds. Mientras tanto, queda mucho por corregir...
