El Betis de las peores pesadillas recientes

Lo bueno y mucho que había hecho el Betis en las tres primeras jornadas quedó en el cajón del olvido en el Coliseum Alfonso Pérez. Nada que ver con el equipo que había ilusionado en el arranque de la era Pellegrini y fue más parecido a los peores sueños de años anteriores, en los que fuera de casa fueron numerosos los partidos como el protagonizado esta vez en Getafe. El encuentro fue lo que quisieron los de Bordalás, o visto de otra forma, el Betis fue incapaz de dar respuesta al previsible partido que le planteó el cuadro azulón. El talento bético nunca encontró espacios y pericia para zafarse de la presión a la que le sometieron los locales. Eso y aquello de que con poco le hacen daño, tan habitual temporadas atrás, explican buena parte de lo sucedido en el terreno de juego. El partido quedó finiquitado en la primera parte y la segunda sobró sin que hubiera atisbo de reacción del Betis. Ángel, por partida doble, y Cucurella fueron los autores de los goles que sentenciaron al conjunto verdiblanco. Fue casi lo único que disparó entre los tres palos el equipo de Bordalás, que volvió a salir victorioso ante el Betis. Los verdiblancos no funcionaron como colectivo ante el campo de minas preparado por el Getafe. Tampoco individualmente con los jugadores llamados a desequilibrar en momentos complicados. Sólo Canales, el de siempre, dio señales de vida en un Betis que sumó su segunda derrota seguida, nada que ver con la del Real Madrid y sí con salidas del año pasado. Finalmente Pellegrini optó por ubicar a Bartra como lateral derecho ante las bajas de Emerson y Montoya, todo una sorpresa. El cambio de posición del catalán abrió la puerta de la titularidad a Sidnei en el centro de la zaga. El brasileño fue una de las dos novedades en la alineación bética, en la que también entró Juanmi para dar descanso a Joaquín ante la acumulación de partidos. Arriba Sanabria siguió siendo el delantero elegido.

En lo que no hubo sorpresa fue en el tipo de partido que planteó el Getafe desde el primer momento. Un clásico de los de Bordalás que ahogó el juego bético que no tuvo respuestas para superar la presión. Todo se empezó a torcer en el 14' con el gol de Ángel. Una acción revisada por el VAR y que fue validada por la posición de Álex Moreno, que se quedó enganchado en el centro de Nyom. Los jugadores ofensivos de Betis siempre recibían de espaldas. Ni Fekir, ni Canales, ni Juanmi encontraban espacios para generar juego. Un tímido remate de lejos de Carvalho en el 26' fue el primer acercamiento verdiblanco a la meta de los locales. Muy poco. El partido era de Arrambarri y Maksimovic, más la movilidad arriba del Cucho. El tramo final del primer acto trajo dos nuevos goles recibidos por el Betis. Primero fue Cucurella con un lejano zapatazo desde la frontal con su pierna derecha (38'). Poca oposición bética ante el lanzamiento que tampoco fue excesivamente esquinado. El tercero llevó la firma de Ángel en el 41', tras un error de Carvalho en una pérdida. Los instantes finales sí registraron alguna ocasión del Betis, espoleado por los goles en contra. Un tiro lejano de Bartra en el 40', primero entre los tres palos, y una falta lanzada por Canales que encontró respuesta en David Soria en el 41'. El descanso se alcanzaba con el peor escenario posible.
Segunda parte
La primera respuesta de Pellegrini para la segunda parte fue dar entrada a Borja Iglesias por Guido Rodríguez. El gallego acompañaba a Sanabria en la delantera. Canales retrasaba su posición. El Betis volvió al campo con algo más de velocidad. Sin embargo, no había demasiada profundidad. Lo intentó de lejos Carvalho (49'), a lo que replicaron los locales con una acción en la que Olivera no encontró por poco a Ángel (55'). Paul y Aitor Ruibal suplieron a Wiliam Carvalho y Juanmi al cuarto de hora de la segunda parte. Los minutos pasaban y el equipo bético no daba señales de poder reaccionar. Ni colectiva ni individualmente. En ese intento de reflotar al Betis, Pellegrini apostó por Loren y Tello, que ocuparon las plazas de Sanabria y Fekir. Los dos nuevos conectaron en una jugada abortada por la atenta defensa del Getafe. Sólo Canales, siempre Canales, y algo de Aitor Ruibal tenían otra intención. El resto no aportaba lo que se demandaba de ellos para superar a un Getafe que estaba cómodo, pese a que no llegaba tampoco a los dominios de Joel Robles. Por si fuera poco, Mandi vio dos cartulinas amarillas en apenas un minuto y era expulsado (82'). Algún disparo lejano de Canales apareció en el ocaso del duelo que llevaba ya tiempo sentenciado en cuanto al marcador.