Más motivos para la ilusión

Celebración del gol de William Carvalho.. Kiko Hurtado
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Son sólo dos jornadas, pero este Betis es otro. Los verdiblancos sumaron su segunda victoria de la temporada en otros tantos partidos. Lo hicieron con todos los merecimientos ante el Valladolid, demostrando una superioridad manifiesta y dando continuidad a lo que sucedió en la primera jornada contra el Alavés. El estreno del curso en el Benito Villamarín fue el ideal. La metamorfosis del conjunto bético, con evidente mano de entrenador, la señalan los números y las sensaciones. Dos victorias, curiosamente ante los dos rivales con los que perdió en las dos últimas jornadas del curso pasado, seis puntos, un liderato compartido con el Granada, aunque es cierto que hay muchos equipos con partidos de menos, y otra vez la portería a cero, dato muy llamativo. Claro que más que los números, las sensaciones de este Betis invitan a la ilusión. Contra el Valladolid repitió la solidez defensiva, que apenas concedió ocasiones al rival, y en ataque se mostró vertical y con un rápido manejo de balón. Desde Guido Rodríguez y un excelso William Carvalho gobernó el partido. Arriba dio rienda suelta al talento de Joaquín, Canales y Fekir. El partido del Betis fue especialmente rotundo en la primera parte, en la que desarboló al Valladolid de principio a fin. Ahí llegaron los goles de Fekir, de penalti, y de William Carvalho con una excelente volea. Aunque en la segunda mitad las fuerzas estuvieron más igualadas, los de Pellegrini nunca dieron opciones a los visitantes, ni vieron peligrar realmente el marcador. Pellegrini apostó por repetir el mismo once con el que venció en la primera jornada al Alavés en Mendizorroza. La única duda podía estar en si el chileno realizaba alguna variación en los hombres de ataque, algo que no sucedió por lo que la alineación en el estreno de la temporada en el Benito Villamarín era idéntica a la de siete días atrás.

Durante la primera parte prácticamente sólo hubo un equipo sobre el terreno de juego y ese fue el Betis. Pronto los verdiblancos mostraron sus credenciales. Un equipo sólido y agresivo sin balón, con movilidad y verticalidad en ataque. Eso hizo que se adueñara del choque desde el primer minuto, con el liderazgo de Guido Rodríguez y William Carvalho que mandaron. El Betis se adelantó con un penalti transformado de manera inapelable por Fekir en el 9’, tras una larga revisión en el VAR por una mano de Óscar Plano que parecía clara. Con el marcador a favor no hubo relajación y los de Pellegrini seguían a un ritmo alto. Pudo marcar Guido en el 14’ en un córner que no remató por poco. El Valladolid no podía con el ritmo bético. Minutos después firmó el 2-0 William Carvalho. El portugués recogió en el balcón del área un balón suelto para ejecutar una espectacular volea. El gol era un extra a sus magníficos minutos. El intercambio de posiciones de Canales, Fekir y Joaquín, unida a la calidad de los tres, marcaba diferencia. Los laterales aparecían en los momentos justos y atrás no se concedía un metro. El Valladolid apenas inquietó a la defensa del Betis, que seguía a lo suyo y probó de lejos con algunos disparos. Guido, al filo del descanso, tuvo el tercero con un remate que se fue por poco. Claudio Bravo, atentísimo a todo el juego, apenas tuvo trabajo. Por si acaso, en una jugada anulada por fuera de juego, dejó su sello.

Segunda parte

La segunda mitad comenzó con un Valladolid que dio un pasito adelante. Weissman, el fichaje más caro de la historia de los pucelanos, avisó con un gol anulado por claro fuera de juego (48'). El Betis, a través de unir pases, trataba de contrarrestar ese ímpetu. Un error de Bartra dio opción a un ataque que los visitantes acabaron con un peligroso remate de Kike (55'). Puestos a crear ocasiones, los de Pellegrini respondieron con una contra bética que dio la opción a Joaquín, cuyo remate fue repelido por Roberto (57'). Pellegrini movió el banquillo con la entrada de Tello por Fekir. El juego, en esos momentos, se movía en dos direcciones. Valga como ejemplo la gran parada de Bravo a Orellana y como, acto seguido, una contra dirigida por Canales era terminada con ajustado remate de Borja Iglesias (64'). Fue casi lo último que hizo el gallego que dejo su sitio a Sanabria, en su vuelta año y medio después. Juanmi suplía también a Joaquín. El Valladolid insistía y el Betis encontraba espacios a la espalda de la defensa rival. Kike lo volvió a intentar con disparo inocente (71') y William Carvalho remataba sin demasiada potencia un córner (72'). El partido del portugués seguía siendo extraordinario y era una odisea para los rivales quitarle el balón. Pese a que el Betis no se manejaba con la brillantez de la primera mitad no pasaba apuros. Sanabria, tras un gran pase de Carvalho, pudo marcar (84'). Lo evitó Roberto. El paraguayo tuvo otra oportunidad un minuto después en un córner (85'). No hubo tiempo para mucho más, salvo el debut en Primera de Paul Akoukou.          

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