No diga Cristian, diga Dios
La victoria del Real Zaragoza ante el CD Numancia en el derbi del Moncayo, disputado este sábado en La Romareda, merced a un gol de Javi Puado, ha hecho que los focos se centren principalmente en el delantero catalán. Pero no hay que olvidar que antes del único tanto del partido, hubo un tal Cristian Álvarez que sacó las castañas del fuego en más de una ocasión.
Entres las muchas intervenciones de mérito de Cristian Álvarez, hay una parada que destaca por encima del resto, y por la que, a buen seguro, todo aficionado blanquillo ha dado las gracias a algún ente divino, crean en ello o no. A veces eso es lo de menos. Pues si hoy alguien ha jugado el papel de santo en el Real Zaragoza-Numancia, ese ha sido el propio Cristian Álvarez. El rosarino ponía en pie al respetable de La Romareda con una sublime intervención en la última jugada del primer tiempo ante un remate de Higinio, la cual despejaba con la cara. Sí, sí. Con la cara.
El duelo entre Cristian Álvarez e Higinio fue una de las tónicas del partido, e hizo del mismo uno de los mejores encuentros de LaLiga SmartBank en lo que va de curso. El murciano del Numancia casi le supera a las primeras de cambio, en el minuto 17, cuando estrellaba el balón en la madera tras un buen testarazo. Avisaba así al meta argentino, que estaba más que preparado. Después llegó la intervención contada con anterioridad, merced a la cual, el Real Zaragoza mantuvo el empate antes del descanso. Ya en la segunda mitad, el partido de ambos protagonistas siguió por los mismos derroteros. Y es que en una misma jugada, Higinio se topó hasta tres veces con Cristian Álvarez, que le arrebató la bola en cada ocasión. Una actuación sublime del rosarino, también del atacante numantino, que además, reconocía el mérito del portero blanquillo a él mismo una vez acabado el partido. Entre grandes todo es más fácil.
