Las diferencias de pase y verticalidad en el juego de Setién y Rubi
El arranque del Real Betis en esta temporada 2019/20 no está siendo el deseado. Tras el pinchazo ante el Éibar, son muchas las dudas que empiezan a surgir sobre la capacidad de Rubi para levantar la situación. Un hándicap por el que muchos recuerdan a Quique Setién, aunque las diferencias en el juego son bien distintas. En números, las diferencias son bastante claras. El Betis de Rubi mete más del doble de goles que el de Quique Setién. En la actualidad acumula once goles, siendo el octavo equipo de LaLiga que más veces ve portería. Hace justo un año por estas fechas apenas se habían anotado cinco. Por contra, el bagaje atrás es cuanto menos significativo. Nadie, ni siquiera los tres equipos en descenso, encaja más tantos que los de Rubi (16). Concretamente, casi un tercio de dianas más que las que había recibido por estas fechas (6) el Betis de Quique Setién. En la 18/19 en la octava jornada se habían recibido seis goles. Además, se sumaba un total de 12 puntos y estaban instaurados en la octava plaza, a cuatro del liderato y dos de Champions. Ahora están a cinco de la cuarta posición y ocho del líder.
El esquema de Rubi y Setién
En cuanto al esquema de juego de un equipo y otro, según el gráfico de @Tacticsplataform, se pueden avistar varias diferencias claras. El Betis de Setién generalmente iniciaba las jugadas por el carril diestro, mientras que el de Rubi sí es cierto que tiene más registros para sacar la pelota por las dos bandas. Sin embargo, una vez llega el balón a los defensas se nublan las ideas. Con el cántabro la pelota inmediatamente llegaba hasta la zona de máquinas mientras que en el Betis actual hay muchos más pases horizontales entre los defensas. Signo inequívoco de la incapacidad del técnico para dar con la tecla en el doble pivote, además de encontrar el sitio adecuado a Canales y paliar la salida de Lo Celso. Llegada la pelota al centro del campo, hace un año había más abanico de ideas, reiteración de pases por dentro y las jugadas se cocinaban a juego lento ahí. Ahora con Rubi hay muchos más pases atrás, y apenas existe juego horizontal. Por contra, el juego es mucho más vertical, por fuera, con más pases en largos y más tendencia para llegar hasta la línea de fondo. El Betis de hace un año jugaba más en campo rival que el actual, aunque ahora se genera más verticalidad y peligro con menos ocasiones. Sin embargo, el control del juego el Betis lo tiene mucho más atrás, de ahí que se generen más fallos cercanos a la portería.
