Éstos son los 12 deseos del Valencia CF para 2017

La alargada distancia entre Singapur y Valencia
Nueve meses encajando goles
Radiografía a un Valencia CF desastroso
Acaba un 2016 desastroso para el Valencia CF a casi todos los niveles. Así, el equipo entrará en el nuevo año encontrándose al borde del abismo por deméritos propios. Una gestión ineficaz del club y una planificación deportiva nefasta han derivado en un equipo mediocre, incapaz de luchar por algo más que por evitar el descenso. El club valencianista tiene la oportunidad a partir de este próximo mes de enero de tomar algunas decisiones importantes para intentar reconducir el rumbo perdido en todas las áreas de la entidad. Éstos son, por tanto, los 12 deseos con los que el Valencia y el valencianismo empiezan el 2017. Aunque ahora es una quimera, el sitio del Valencia CF tiene que ser entre los puestos europeos. Esta temporada parece que la Copa del Rey es el camino más directo para acceder a la Liga Europa. No en vano, el conjunto que dirige Prandelli se encuentra a 14 puntos de los puestos europeos. Pase lo que pase, si el Valencia quiere codearse de nuevo en la élite, debe empezar a sentar las bases en el año que ahora comienza.

Para lograr sentar las bases de un Valencia grande, la política deportiva debe pasar por un período de estabilidad en el que las veleidades deportivas no den al traste con un entrenador a las primeras de cambio. En 2016 el Valencia tuvo 4 técnicos y usó 434 jugadores. Una auténtica barbaridad que no ha conseguido además mejorar los resultados deportivos. El último de ellos, Prandelli, dio un toque de atención, el famoso Tutti Fuori que, la verdad sea dicha, tampoco parece haber surtido demasiado efecto hasta la fecha.

Se va un 2016 en el que el valencianismo no escuchó a Peter Lim y lo vio un par de veces de forma esporádica (en Getafe y en Mestalla ante el Villarreal). Layhoon explicó que no era necesario que viniera y llegó a afirmar: "Yo soy Peter Lim". Se equivoca la presidenta. El valencianista necesita saber y ver de primera mano que Peter Lim está tan preocupado como el seguidor de a pie por las vicisitudes de su club. Ella representa a Peter Lim, pero no es Peter Lim. "Yo soy Lim", fue la respuesta de Chan ante la pregunta de una ausencia de casi un año de Lim en Valencia, circunstancia difícil de entender por la afición valencianista, y que tuvo que ser matizadas un día después al asegurar que no pretendió ser "arrogante" con esa afirmación. "Cuando digo que soy Peter Lim no es una frase arrogante, significa que soy la que le entiende, la que le conoce y la que sabe lo que piensa hacer y lo que le preocupa, así como su amor por este club", matizó un día después en la comida navideña de la Asociación de Futbolistas del Valencia.
Si por algo ha destacado negativamente el 2016 y debe ser sí o sí una meta para 2017 es dejar la portería a cero. El Valencia cerró 2016 con solo seis encuentros en los que fue capaz de mantener su portería a cero, uno de ellos en el campeonato de Liga, tres en la Copa del Rey y dos en la Liga Europa. Estos seis encuentros se han disputado a lo largo de un año en el que el club de Mestalla ha disputado 48 partidos de competición oficial y el último de ellos tuvo lugar el 20 de abril, hace ahora nueve meses. Ha llegado el momento de cortar esa sangría y asegurar la portería. Con la meta a cero el Valencia podrá soñar en 2017 con recuperar la identidad perdida.

El Valencia CF cierra un año 2016 pésimo como club, pero aciago por lo que a partidos como local se refiere. No en vano, en los últimos 24 meses el conjunto de Mestalla sólo ha logrado ganar ocho partidos de los 24 que disputó ante su, cada vez más escasa, afición. El último de ellos ante el Leganés, un triunfo que le mantiene vivo en la Copa del Rey y le permite irse a las vacaciones de Navidad sin más sinsabores que los que ya ha experimentdo. Y es que, el campo de Mestalla pasó de ser inexpugnable en 2015, donde ningún rival logró ganar en partido de Liga, a convertirse este 2016 en una plaza muy "expugnable", accesible para casi todos los equipos que lo han visitado y que obtuvieron diez victorias en dieciocho del encuentros allí jugados. El deseo para 2017 es claro. El equipo debe cerrar los partidos en su casa como sea.

El último semestre de 2016 llegó marcado por la sanción de Bruselas que obliga al Valencia CF a pagar 23.4 millones de euros tras recalcular los intereses del préstamo que en su día hizo Bankia con el aval del IVF (Banco público de la Generalitat) para que la Fundación dispusiera de 75 millones de euros y completara la ampliación de capital del Valencia de 2009. Bruselas pide al propio IVF que reclame esa diferencia. La Unión Europea pide que el Valencia pague más intereses porque considera que el préstamo que le avaló el Gobierno Valenciano fue a un interés por debajo de mercado (6,5%) y que sólo pudo conseguir ese interés porque estaba detrás el IVF. Según esta hipótesis, el Valencia si hubiera ido al mercado a pedir ese préstamo de 75 millones de euros que pidió le habrían prestado el dinero con un interés del 12% porque estaba en bancarrota (Opina Bruselas). Se espera una resolución en 2017 que el Valencia confía tenga el menor impacto posible. El club hizo una provisión de fondos de 5.5 millones de euros, lejos de los 23.4 reclamados y que, a día de hoy, lastran el Fair Play Financiero del club y han modificado la política de fichajes de la entidad.

El Valencia no llegará a construir su nuevo estadio para el centenario, pero Layhoon Chan ha asegurado que "Tendremos una gran presentación cuando lo tengamos todo bien definido, el aspecto exterior y así presentarlo a todos. Cuando estemos preparados los lanzaremos al público." Y, sobre todo, explicó en la Junta General que aunque "no sé el tema de las fechas. Lo podremos presentar en unos 6-9 meses. Hemos acordado el concepto con el arquitecto. No se puede empezar a construir sino tenemos el diseño y los permisos de obra." Es decir, en 2017 se debería conocer cómo quedará la nueva casa del valencianismo.

Queda casi tan lejos o más como jugar en Europa, pero el valencianista considera a su club uno de los grandes, capaz de lograr cualquier meta aún en los momentos de mayor debilidad. Ahora mismo volver a jugar una final a corto plazo pasa necesariamente por hacer una machada en la Copa del Rey. El Valencia ya está en octavos y el Celta de Vigo, sobre el papel, es un rival asequible. Es el momento de seguir soñando y seguir deseándolo.

El Valencia, en su proceso de renovación interna, ha nombrado a Damià Vidagany como director de marketing de la entidad. Su gran reto, como sus predecesores, es incrementar los ingresos publicitarios, recuperar la confianza de los empresarios locales y, sobre todo, lograr un main sponsor que mejore las arcas de la entidad. Son demasiados años sin tener publicidad en la camiseta y eso debe acabarse cuanto antes.

Muchos son los huecos que tiene la plantilla del Valencia CF por cubrir en este 2017. Con todo, y a expensas de la gran revolución en la plantilla que se pueda acometer en el mes de agosto, a corto plazo el valencianista desea que su equipo se refuerce con algunos fichajes en posiciones clave para sacar al equipo del atolladero. En este sentido, lo ha reconocido García Pitarch, la prioridad es fichar un delantero centro; aunque son miles los seguidores que reclaman al menos un centrocampista, que serán dos si Dani Parejo termina marchándose como así parece.

Aunque el Valencia acaba el año con la noticia de que Joao Cancelo está a un paso de fichar por el FC Barcelona el próximo verano, el aficionado de a pie desea que su club sólo venda los futbolistas que le interese a la entidad o que necesite para financiarse. La sensación en el entorno es que, de la mano de Jorge Mendes, el Valencia ha sido un trampolín para futbolistas y no un fin en sí mismo. Es un deseo, un anhelo desde luego difícil de cumplir si la propiedad sigue por los derroteros marcados.

La presencia de una cúpula directiva que no ha conectado con la afición ha estado intrínsecamente ligada en 2016 al fracaso deportivo con el que cierra el año el Valencia, que ha vivido muy por debajo de las perspectivas más pesimistas de futuro que tenía la entidad. Fiel reflejo de la inestabilidad y de la falta de un rumbo claro que se vive en el club ha sido el viaje en la recta final del año a Singapur de los tres máximos responsables deportivos de la entidad para entrevistarse de urgencia con el propietario Peter Lim. Además, la falta de comunicación del club hacia la afición ha estado acompañada por la ausencia de 'feeling' por parte de los dirigentes, como se reflejó en la última comparecencia de la presidenta tras su viaje a Singapur. Mestalla vaciándose en los últimos tres partidos es un claro síntoma de que las cosas, la conexión entre Meriton y su entorno no funciona y Anil Murthy, el último y flamante fichaje de la entidad, no ha contribuido a reducir esas distancias. Dejar que los mayores de 30 años vuelvan a la Curva Nord es un buen paso para comenzar a limar asperezas, pero que deben tener su continuidad en 2017 si Meriton quiere meterse de nuevo a la afición en el bolsillo.

