La sanción de Bruselas, el nuevo estadio y la deuda serán los puntos estrellas de la Junta

Layhoon desvela sus planes a una semana vista de la Junta
Junta General el 4 de noviembre: Sangre valenciana para el Consejo de Peter Lim
El Valencia espera que el IVF no ejecute el pago de la sanción a Bruselas
El Valencia CF someterá este viernes a votación y aprobación de sus accionistas la gestión económica, deportiva y social de la entidad del último año. El periodo no ha sido nada productivo, especialmente por lo que a la parcela deportiva se refiere. Quizá por ello, se espera una cita en la que la presidenta Layhoon Chan y Meriton Holdings den todo tipo de explicaciones sobre qué sucedió dentro, pero también fuera del campo. No en vano, además de la confección de la plantilla por parte de Suso García Pitarch y las decisiones como la renovación y posterior destitución de Pako Ayestarán, la entidad explicará cómo está el asunto de la sanción de Bruselas y oficializará el nombramiento de tres consejeros con la mayoría accionarial que atesora Peter Lim. Obviamente el tema del nuevo estadio un año más será la estrella invitada a la cita.
Sangre valenciana para el Consejo
El máximo accionista lleva tiempo tratando de valencianizar el Consejo de Administración que preside Layhoon Chan con el apoyo accionarial de Meriton Holdings. En este sentido, el club ha convocado la Junta General Ordinaria de Accionistas para el próximo 4 de noviembre. La cita, además de para aprobar las cuentas generales y el nuevo presupuesto servirá para ampliar el Consejo de siete a diez miembros con la inclusión de dos valencianistas de pura cepa como Juan Cruz Sol y Auxiliadora Borja. Junto a ellos se propone que entre el Anil Murthy, diplomático singapurés con una amplia experiencia internacional y que ya ejerce como consejero delegado.Con todo, y aunque la ampliación de siete a diez consejeros sea uno de los puntos del orden del día, no será el único. Previamente Meriton someterá a debate las cuentas "la gestión del Consejo de Administración", al tiempo que presentará una "propuesta de aplicación de resultados" (En qué invertir el dinero obtenido).
Las cuentas
El Valencia CF presentará en su junta general de accionistas unas pérdidas de 31 millones de euros como consecuencia de una reclamación de la Unión Europea y de algunas contingencias fiscales, pero si su recurso ante la UE prospera el balance de la presente campaña quedará prácticamente equilibrado. Será el tema estrella, sin duda. Las pérdidas de 31,4 millones de euros, frente a los 1,7 del ejercicio anterior son consecuencia de la provisión realizada en relación con un expediente de ayudas del Estado al club abierto por la UE y por las referidas contingencias fiscales.La Comisión Europea inició este verano un procedimiento sobre posibles ayudas estatales en el aval concedido en 2009 por el Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) a la Fundación Valencia CF al considerar que ese aval "contenía un elemento de ayuda estatal incompatible con el mercado interior" y que beneficiaba al Valencia. La presidenta del club, Layhoon Chan, informó esta semana de que el Valencia considera que este aval no es una ayuda del Estado y de que el club ha presentado alegaciones contra la sentencia adversa de la Comisión Europea por un importe entre principal e intereses de 23,3 millones de euros. Posteriormente, en una conferencia pronunciada en Barcelona, señaló que la deuda global del club es de 264 millones, que se reducirán con la venta de Mestalla.
31,5 millones de euros de pérdidas: No Champions y multas
Es una cantidad bárbara, lejos de la previsión inicial y que tiene su origen en las multas y en la arriesgada planificación de la temporada. Meriton calculó que el equipo estaría en Champions y acabó flirteando con el descenso y, por si fuera poco, Bruselas se descolgó con un multazo de 23,3 millones de euros (20,4 más intereses) y Hacienda sancionó al club con 5,3 millones de euros más por irregularidades en los años en que Manuel Llorente y Amadeo Salvo estuvieron al frente de la entidad. Esto ha lastrado el ejercicio y ha provocado un verano en el que el club ha tenido que vender jugadores muy por encima de lo que el aficionado hubiera deseado.
Ingresos 95 millones de euros
El club presentará un presupuesto mucho más conservador que el año pasado. Los accionistas serán cuestionados para que se aprueben unos ingresos estimados de 95.8 millones de euros, de los cuales 3,6 millones serán por competiciones deportivas, 12 por publicidad y marketing, 13 se ingresarán por entradas y abonos y 66 millones por derechos de televisión. Queda, por tanto, lejísimos de los 116 millones presupuestados el año anterior.
Una plantilla que vale 47,1 millones de euros
En el apartado de gastos, la plantilla sin duda se lleva la palma. Los sueldos para el personal deportivo suben hasta los 47,1 millones de euros. La cantidad es ínfima comparada con temporadas anteriores en las que el club llegó a tener hasta 80 millones de euros de gastos en este concepto. Sin ir más lejos, la reducción respecto a la campaña anterior es de 20 milones de euros.
Presupuesto 2016-17: pérdidas, pero menos
Si se cumple la previsión del club, conservadora y cauta en esta ocasión, el Valencia terminará el ejercicio 2016-17 provocado por unos gastos que superan los 110 millones de euros. El cierre del ejercicio estimado después de impuestos es de 4,4 millones de euros. Son pérdidas sí, pero menos que el año anterior.
El nuevo estadio y el coste de plantilla
Respecto al nuevo estadio del club, la memoria recuerda que se formalizó la compra del solar en marzo de 2015 y también alude a "la potencial existencia de indicios de deterioro" en la instalación que se empezó a construir en 2007 y cuyas obras están paradas desde 2009. Por ello informa de que en el ejercicio anterior se registró un deterioro por un importe de veintinueve millones de euros y de que en el actual no se han producido modificaciones relevantes que afecten a su estructura. Respecto a los traspasos de futbolistas indica que la sociedad ha realizado ventas por un importe de 49,2 millones de euros con un beneficio de 33,9. Durante la temporada se han renovado 39.200 abonos, lo que supone la mejor cifra al respecto desde la campaña 2010-11 y la asistencia media a los partidos disputados en Mestalla ha sido de 37.337 espectadores, con una afluencia máxima registrada el 3 de enero de 2016 en el choque ante el Real Madrid, con la presencia de 47.217 aficionados. La alianza estratégica como embajador de UN Women para fomentar la igualdad de género y el incremento de la presencia del club en las redes sociales, con cinco millones de seguidores, destacan para la entidad en el ámbito de su área social. En el segundo punto del día se aprobará la inclusión de los tres nuevos consejeros y el tercero y último será el más jugoso. Ahí, en ruegos y preguntas, los accionistas tendrán la oportunidad de mostrar su opinión sobre la situación de la entidad y formulas las cuestiones que consideren oportunas.
Los planes de futuro
En este sentido, la presidenta Layhoon Chan, que participó la semana pasada en las jornadas “Nuevos retos en la gestión económica del deporte” del Colegio de Economistas de Cataluña, ya ofreció una pincelada sobre sus planes a largo plazo para seguir reduciendo la deuda del club y poder así, finalizar de una vez por todas el nuevo estadio, compromiso adquirido por la propiedad cuando esta se hizo con la mayoría accionarial.
El nuevo estadio es el tercer escalónEl club ya comenzará a plantearse la posibilidad de dar impulso al nuevo estadio cuya financiación podría depender de la venta del actual Mestalla
Peter Lim está comprometido en finalizar el nuevo estadio pero para poder reactivar las obras, el Valencia CF antes debe dar carpetazo a una serie de asuntos. Tal y como plantea la presidenta, tras haber alcanzado la estabilidad financiera, el club centra sus esfuerzos en conseguir la estabilidad deportiva que permita al equipo conseguir una regularidad que sitúe al Valencia CF donde se pretende. Y en esas está. Toda vez la estabilidad deportiva sea algo real, se espera que con Prandelli así sea, el club ya comenzará a plantearse la posibilidad de dar impulso al nuevo estadio cuya financiación depende de la venta del actual Mestalla: "Tenemos dos estadios, o un estadio y medio, y nuestra deuda (264 millones) puede reducirse vendiendo Mestalla". Además también señaló que "los derechos televisivos son muy importantes", una parte de los cuales dependen de los resultados deportivos. De esta manera, queda claro que existen diferentes aristas, todas ellas importantes y que se concentran el mismo vértice. "Los derechos de TV van a aumentar en el futuro y serán claves para el saneamiento del VCF. El club ha conseguido la estabilidad financiera, buscamos ahora la estabilidad deportiva ahora y el tercer paso será el nuevo estadio. Finalmente, ha concluido afirmando que “entender la cultura europea del fútbol especialmente en España es un reto para los inversores asiáticos. Debemos equilibrar el negocio y el ‘sentiment’."
Lo más inmediato es la sanción de la Unión Europea
El primero de los frentes abiertos al que debe dar carpetazo el Valencia CF es la sanción de la UE que reclama al Valencia CF un montante de 23'3 millones de euros por el aval que recibió el club de Mestalla en 2009 de la Generalitat. Este aval fue concedido con un porcentaje de retorno de intereses muy inferior al precio de mercado por lo que el gobierno europeo exige al Valencia CF que recupere todo ese dinero que en su día el Valencia CF no pagó. El club considera la sanción desorbitada y muy injusta y trabaja a destajo para encontrar una solución legal que le permita no pagar una multa que Layhoon Chan ha definido como una práctica de usura. En este sentido, tal y como ha reconocido el Consejero Ejecutivo Anil Murthy ante los medios de comunicación, la intención del Valencia es que el IVF no ejecute el pago antes de la fecha marcada por Bruselas (6 de noviembre) y se espere a la resolución sobre la suspensión cautelar de la sanción que ha solicitado la entidad. No hay que olvidar que, si finalmente el club tiene que pagar tal cantidad, esto condicionaría considerablemente las posibilidades valencianistas para el mercado de invierno pues el dinero para destinar a nuevas incorporaciones, necesarias, se reduciría hasta límites mínimos.
