Mónica Oltra se desmarca del Valencia

Bruselas se ceba y multa al Valencia con 20.4 millones de euros
La Generalitat guarda silencio respecto a Bruselas
Illueca responde a las 13 preguntas que todo valencianista y valenciano se pregunta con la multa de la UE
La vicepresidenta del Gobierno Valenciano, Mónica Oltra, se ha pronunciado en la conferencia de prensa posterior al Consell sobre la multa de la Unió Europea que el Valencia CF tiene que pagar al IVF antes del 6 de noviembre. El club debe afrontar el pago de una multa de 23.3 millones de euros por el préstamo que concedió el banco de la Generalitat a la Fundación del club para que ésta comprara las acciones de la entidad. La vicepresidenta ha sido contundente y ha roto el silencio público del Gobierno valenciano. "Como vicepresidenta del Consell el dinero ha de volver a los valencianos. Hay que cumplir la Ley", aseguró Mónica Oltra, que reconoció que tiene "el corazón partido por mi condición de accionista del club". Oltra, explicó que tiene que "preocuparse de que el dinero vuelva porque hay valencianos a los que no le gusta el fútbol". "Tengo el corazón partido porque por una parte soy accionista del Valencia y por otra miembros del Consell", dijo Oltra, quien opinó que está situación es consecuencia de la "ruina en diferido" que dejó el Consell del Partido Popular, que dio ayudas "sin criterios de solvencia técnica" y "de forma arbitraria". "Se deben depurar responsabilidades porque ese dinero de todos los valencianos", agregó la vicepresidenta, quien considera que "aunque le duele profundamente", el "perjudicado" por esta situación es el clubPor su parte, el Valencia CF ya sabe que sus alegaciones previas por la multa que le reclama Bruselas han sido rechazadas. El recurso sigue en pie, pero el club se ve abocado a pagar o, al menos, buscar fórmulas para reservar un dinero que no tiene antes del 6 de noviembre, la fecha que le consignó la UE para abonar 23.3 millones de euros. El Valencia, según ha podido saber ElDesmarque, continúa adelante con su recurso al Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea para cambiar el pago por avales de pago y evitar así el desembolso directo de la cantidad consignada. El club, como ya ha venido informando ElDesmarque, se encuentra entre la espada y la pared, pues aunque contraba con el apoyo de la Generalitat es a su banco al que le adeuda la mencionada cantidad.
El recurso sigue
En su última comunicación pública, la Comisión Europea (CE) precisó que tanto los tres clubes de fútbol de la Comunidad Valenciana, Valencia, Hércules y Elche, comoEspañapueden recurrir la devolución de las ayudas públicas ilegales reclamadas por Bruselas, que en el caso del Valencia asciende a unos 23.3 millones de euros con los intereses ya incluidos.Eso sí, el mencionado recurso, entiende la Comisión Europea, será siempre posterior al pago. Ahí está el quid de la cuestión: El Valencia quiere pagar -si le toca hacerlo- cuando Apelación emita su sentencia definitiva, no ahora como exige Bruselas. Ahí está el quid de la cuestión: El Valencia quiere pagar -si le toca hacerlo- cuando Apelación emita su sentencia definitiva, no ahora como exige Bruselas.
Antecedentes
El dos de julio se produjo un hito en el valencianismo que no podía quedarse en el tintero-digital: el multazo de Bruselas. Aquel día llamé la atención sobre la posición de los políticos respecto a los deseos recaudatorios de la Unión Europea. El caso es que el Valencia para salvarse en 2009 tenía dos opciones: o concurso de acreedores (llegó a estar preparado) o que alguien le aportara liquidez para asumir su deuda con los bancos. Se optó por esta segunda opción y la Generalitat a través del IVF concedió un préstamo a bajo interés para que la Fundación del Valencia comprara las acciones y se pudiera así capitalizar el club. Siete años después, la Comisión de Competencia de Bruselas ha entendido que era una ayuda ilegal porque les permitía competir con sus rivales en condiciones ventajosas. Es curioso, por ejemplo, que esta comisión analice un préstamo que el Valencia pagó y devolvió, y que no entre a valorar los grandes conjuntos alemanes a los que el estado les ha dado dinero para construir sus flamantes estadios, sin ir más lejos. Según Bruselasel Valencia tenía que haber pagado más intereses por ese préstamo a la Generalitat, y el Gobierno Valenciano, de momento, calla y otorga.
La postura del Gobierno y el IVF hasta la fecha
Ante esta multa, la primera respuesta del Gobierno Valenciano que preside Ximo Puig y su 'banco', dirigido por Manuel Illueca, fue similar a la de esta mañana, al asegura que van a tratar de recuperar hasta el último euro invertido en los clubes. Esta postura complica el futuro del Valencia y deja en una situación dramática a clubes como Elche y Hércules. La postura del Gobierno es firme: quieren recuperar el dinero que Bruselas dice que les pertenece. De esta forma, si un milagro no lo remedia, el Valencia pagará (o consignará el dinero con una prenda) y luego podrá reclamar.Manuel Illueca, director general del IVF, se mostró tibio en su díacuando compareció públicamente para hablar al respecto. Escudados en que es un mandamiento Europeo el que les obliga a reclamar el dinero, no se mueven todavía de su posición. Y su postura es clave, pues la comisaria recordó que "en principio la ayuda debe ser recuperada por la autoridad pública que la otorgó. En este caso específico la decisión identifica al Instituto Valenciano de Finanzas, como intermediario de la Generalitat Valenciana". También precisó que el pago de la devolución deberá llevarse a cabo "en los cuatro meses desde la fecha de notificación de la decisión a España, que tuvo lugar el 6 de julio de 2016". El plazo par reclamar se acaba, es el momento, por tanto, de que el IVF y Generalitat-IVF, que ya cobraron en su día lo prestado con la llegada de Peter Lim con sus intereses incluidos, decidan qué hacen en el caso del Valencia. El Gobierno Valenciano (PSOE, Compromís y Podemos, pero sobre todo los primeros que ostenta la presidencia) tienen ante sí la estabilidad económica del Valencia, el Hércules y el Elche en su mano, pero la postura es firme: quieren recuperar el dinero que Bruselas dice que les pertenece. De esta forma, si un milagro no lo remedia, el Valencia pagará (o consignará el dinero con una prenda) y luego podrá reclamar.
