"Sería bonito marcar el gol del ascenso"
Francisco Portillo (Málaga, 1990) fue muy pronto bautizado en la cantera del Málaga como ‘El Ilusionista’. El apodo le quedaba como un guante. Desde el comienzo sedujo a la afición por su fútbol, por su imaginación, por esa manera suya de entender el fútbol que parece sacada de cualquier barrio de Brasil o Argentina. Responde al perfil del potrero y el fútbol que ya destilaba con 19 años, cuando debuta en Primera en el Bernabéu, enamoraba, ilusionaba. Sus primeros pasos fueron meteóricos. Zancada a zancada se plantó en un Málaga de Liga de Campeones, el mejor de la historia, y asumió con naturalidad los galones que le ofreció Manuel Pellegrini, un técnico que sabe reconocer el talento, que lo entiende y que siempre intenta hacerle un hueco. Su vertiginosa proyección se detiene en seco a principios de este verano. Tras una complicada pretemporada, en la que se vio más fuera que dentro del Málaga, descubre que no cuenta para Javi Gracia. ‘El Ilusionista’ hace las maletas en invierno, buscando una nueva tierra donde desplegar su magia, y aterriza en Heliópolis. Es el mundo al revés. Portillo, que tanto ilusionó a los aficionados, busca ahora su propia ilusión y asegura haberla encontrado. Los béticos pueden estar de enhorabuena. Portillo lleva poco más de un mes en Sevilla, pero ya está hecho a la ciudad y al club. “Siempre te haces una idea de lo que puede ser, aunque sabía que venía a un gran club que está luchando por un bonito objetivo. Estoy contento y feliz y conociendo la ciudad. El interés que puso el míster y el esfuerzo grande que hizo el Betis me decantó por venir aquí. Siempre he tenido claro que no es ningún paso atrás, vengo a un grande y pronto seguramente estaremos en Primera”, asegura a ElDesmarque. El joven malagueño de 24 años no quiere mirar mucho más allá del ascenso. El resto, ya vendrá. Su objetivo ahora es que los béticos puedan ver su mejor versión lo antes posible. Sólo es cuestión de tiempo. “Necesito confianza, coger minutos, ritmo de partidos, vengo de mucho tiempo sin jugar y sí, entrenas, pero lo que te da la chispa es la competición. Echo en falta ahora mismo esa chispa que necesitas en esos últimos metros. El fútbol es cuestión de segundos y esa velocidad extra te la da la competición”, afirma. Portillo tiene sus cinco sentidos puestos en el Betis y en el ascenso, pero es necesario echar un vistazo al pasado y preguntarle qué le pasó con Javi Gracia, técnico del Málaga. “Le he dado muchísimas vueltas y no logro encontrar ninguna respuesta que me sirva. En pretemporada se escuchó mi nombre como posible venta del club, cosa que nunca barajé. Tuve una conversación con Gracia, que no voy a desvelar, y aposté por seguir allí. Sin embargo, cuando ves que trabajas y que no llega oportunidad ni la convocatoria se te pasan muchas cocas por la cabeza. De todos modos, prefiero no darle más vueltas. Eso es pasado y pasado está. Me ha servido para aprender y madurar y ahora estoy centrado en el Betis”, explica. El joven futbolista de El Palo no tiene ningún ánimo revanchista, ni considera al Betis una plataforma para callar bocas, su única idea es disfrutar del fútbol de nuevo y sentirse importante. “No tengo ánimo de callar bocas a nadie. Más que desesperación, lo que me entró fue desilusión porque ves que has trabajado duro y nunca llegaba la recompensa. Eso es duro”, afirma. Portillo aspira al ascenso y ya se hace una idea de lo que puede suponer. Sueña despierto y tiene una imagen clara. “Sería bonito meter el gol de ascenso, aunque me conformo con que ascendamos. Sabemos que va a ser complicado y no se va a decidir hasta el final. Va a ser muy duro y ahora queda lo más complicado. El último tramo de la Liga estoy convencido de que va a ser durísimo”. Tampoco ayuda todo lo que se está generando en torno al equipo en los últimos días, aunque Portillo prefiere pasar de puntillas. “Todo lo que estamos viviendo desestabiliza al equipo, pero tenemos que estar centrados en lo nuestro. El club ya ha dicho lo que pienso y yo prefiero no hablar porque no soy el más indicado”, apunta. Mientras tanto, trabaja a contrarreloj para poner la chispa a punto lo antes posible. Mel lo quiere y él quiere a Mel, y así será todo mucho más fácil. “Tenemos una filosofía muy parecida. Quiero tener la pelota, dominar el partido y atacar y eso es lo que nos inculca, que el Betis sea el dueño del partido”. [galeria_jm path="201415/Betis/Plantilla/Portillo/entrevista"]
