Volvo ofrece un SUV eléctrico de gran tamaño y tecnología avanzada que permite mirar de tú a tú a los premium alemanes
El EX90 es uno de los SUV eléctricos más atractivos del mercado
Volvo redefine su estilo con el Volvo XC60 más atractivo que ha lanzado
El Volvo EX90 ya no necesita presentarse como la alternativa sensata a los grandes SUV de BMW, Mercedes o Audi. Por tamaño, potencia y precio está directamente en su territorio. La gama actual arranca alrededor de 84.000 euros de tarifa y puede superar ampliamente los 100.000 en las versiones más equipadas.
La cuestión, por tanto, ya no es si el Volvo resulta más barato. Es si ofrece argumentos suficientes para sentarse en esa mesa. Y con siete plazas, hasta 617 kilómetros de autonomía, arquitectura eléctrica de 800 voltios y una versión de 680 CV, la respuesta empieza a aparecer bastante rápido.
Siete plazas de verdad en un eléctrico de gran tamaño
El EX90 es un SUV grande concebido desde el principio para utilizar electricidad. Eso permite colocar las baterías bajo el suelo y liberar un habitáculo con tres filas de asientos.
Las siete plazas vienen de serie y la tercera fila puede plegarse cuando no hace falta. Es una característica especialmente importante porque todavía no abundan los eléctricos capaces de llevar a una familia numerosa sin obligar a saltar a un monovolumen.
La carrocería mantiene además el estilo habitual de Volvo. Los faros reinterpretan el conocido martillo de Thor, la parrilla prácticamente desaparece y la trasera utiliza pilotos verticales que suben junto a la luneta.
No intenta parecer agresivo para justificar su tamaño. Es enorme, pero sus superficies limpias y la ausencia de adornos innecesarios consiguen que no resulte especialmente aparatoso a la vista.
Hasta 617 kilómetros y cargas mucho más rápidas
La gama actual ha dado un salto técnico importante con la arquitectura de 800 voltios. El Single Motor desarrolla 333 CV y homologa hasta 564 kilómetros, mientras los Twin Motor alcanzan 617.
La versión Performance eleva la potencia hasta 680 CV y 870 Nm. Acelera de 0 a 100 km/h en 4,2 segundos, una cifra bastante difícil de asociar con un SUV de siete plazas que pesa alrededor de 2,8 toneladas.
Más interesante para el uso diario es la recarga. Volvo anuncia unos 22 minutos para pasar del 10 al 80 % en condiciones adecuadas, y diez minutos conectados a un cargador rápido pueden recuperar hasta unos 170 kilómetros.
Son cifras que empiezan a reducir uno de los grandes inconvenientes de viajar con un eléctrico grande. Una parada para comer o descansar puede devolver una cantidad considerable de batería sin convertir cada desplazamiento largo en una planificación complicada.
La tecnología está mucho más allá de la pantalla central
El habitáculo gira alrededor de una gran pantalla vertical con Google integrado. Maps puede calcular rutas teniendo en cuenta la batería y los cargadores, mientras el coche recibe actualizaciones de software a distancia.
Pero la parte tecnológica más interesante está fuera de la vista. El EX90 utiliza cámaras, radares y un sensor lidar situado sobre el parabrisas para observar continuamente el entorno. Volvo ha diseñado toda esa arquitectura pensando también en futuras mejoras de los asistentes mediante software.
El interior puede incorporar equipo Bose, head-up display, techo panorámico electrocrómico y asientos ventilados con masaje en las versiones superiores. Hay materiales de aspecto cuidado y una decoración bastante alejada de la abundancia de negro brillante habitual en muchos SUV.
El precio confirma que Volvo ya no juega a ser la alternativa barata. El EX90 Single Motor parte actualmente de unos 84.000 euros, aunque existen campañas financieras que pueden rebajar la cifra bajo determinadas condiciones.
Pero tampoco necesita recurrir al precio para justificar la comparación. Siete plazas, más de 600 kilómetros en las versiones Twin Motor, carga rápida, hasta 680 CV y un completo conjunto de sensores son argumentos propios de un buque insignia.
BMW, Mercedes y Audi llevan décadas dominando esta parte del mercado. El EX90 llega con una idea bastante diferente de cómo debe ser un gran SUV de lujo, pero no con menos ambición. Esta vez Volvo no está intentando acercarse a los premium alemanes. Está compitiendo directamente con ellos.
