Omoda lanza un SUV de 537 CV que se acerca al territorio de Mercedes, BMW y Audi con una propuesta mucho más contenida

Omoda 9
Omoda. Omoda
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Hay una cifra del Omoda 9 SHS que obliga a mirarlo dos veces: 537 CV. No son los que normalmente se esperan encontrar bajo el capó de un SUV de una marca que apenas lleva unos años en España. Tampoco encajan demasiado con los 39.900 euros desde los que Omoda ha llegado a anunciarlo con todas las promociones aplicables. Juntas, ambas cifras explican bastante bien qué pretende hacer este coche.

El Omoda 9 no necesita convertirse en un Mercedes, un BMW o un Audi para resultar interesante. Su estrategia consiste en acercarse a ellos por potencia, tecnología y equipamiento, pero dejando la factura varios escalones por debajo. Y cuando se empieza a mirar todo lo que incluye de serie, la comparación deja de parecer tan extraña.

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Cuatro motores para llegar hasta 537 CV

El sistema SHS combina un motor de gasolina 1.5 turbo con tres eléctricos, dos situados delante y otro encargado de mover el eje posterior. El resultado son 395 kW, equivalentes a 537 CV, 650 Nm y tracción total.

Con semejante potencia, este SUV de 4,78 metros acelera de 0 a 100 km/h en 4,9 segundos. Es territorio de versiones deportivas de marcas premium, aunque aquí la mecánica tiene otra cara bastante más interesante para el día a día.

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La batería alcanza 34,46 kWh y permite homologar 145 kilómetros de autonomía eléctrica. Hay coches eléctricos de primera generación que no llegaban mucho más lejos. Cuando batería y depósito trabajan juntos, Omoda anuncia más de 1.100 kilómetros de alcance total.

Además puede cargar en corriente continua a 65 kW, pasando del 30 al 80 % aproximadamente en 25 minutos. No obliga, por tanto, a reservar la batería únicamente para cargar durante toda la noche en casa.

El equipamiento tampoco parece el de un SUV de 40.000 euros

Omoda comercializa el 9 SHS con un único acabado Premium y prácticamente todo viene incluido. Hay llantas de 20 pulgadas, techo panorámico, portón eléctrico, cámaras con visión de 540 grados y un head-up display con realidad aumentada.

Dentro aparecen asientos de cuero calefactados, ventilados y con masaje. El equipo de sonido Sony cuenta con 14 altavoces y la carga inalámbrica para el teléfono alcanza 50 W. Incluso la suspensión dispone de amortiguación controlada electrónicamente.

Son elementos que BMW, Mercedes o Audi también pueden ofrecer, naturalmente. La diferencia aparece cuando se empieza a marcar casillas en sus configuradores. En el Omoda no hace falta convertir una versión básica en un coche mucho más caro para conseguirlos.

También hay espacio suficiente para que toda esa tecnología no parezca metida a presión. Con 1,92 metros de anchura y una distancia entre ejes cercana a los 2,80 metros, el 9 tiene presencia de SUV grande y una segunda fila preparada para viajar con comodidad.

El precio es lo que cambia la conversación

Los 39.900 euros anunciados por Omoda corresponden a una campaña con descuentos y condiciones, de modo que no deben confundirse con una tarifa sin promociones. Aun así, incluso alejándose de la cifra más llamativa, el planteamiento sigue siendo agresivo por potencia y dotación.

Ahí es donde el Omoda 9 empieza a incomodar a los premium. No porque tenga que superar a un BMW en tacto de conducción o a un Mercedes en imagen de marca, sino porque ofrece prestaciones y elementos de confort que hasta hace poco obligaban a manejar presupuestos muy diferentes.

Un SUV híbrido enchufable de 537 CV, tracción total, 145 kilómetros eléctricos, masaje, suspensión electrónica y más de 1.100 kilómetros de autonomía total no necesita demasiados adornos para llamar la atención. Omoda ha decidido entrar en terreno premium por el camino más directo: dar muchísimo coche por una cantidad bastante más contenida.