Smart pone un SUV eléctrico tan tecnológico, pero con un precio tan competitivo, que ni Volvo ni Mini consiguen ofrecer una propuesta equivalente

El #1 es una de las grandes apuestas de la marca
El nuevo Smart es, para muchos, más bonito que el BMW X2
El Smart #1 tiene poco que ver con aquellos pequeños biplaza con los que la marca se hizo famosa. Ahora mide 4,27 metros, tiene cinco puertas, cinco plazas y hasta 272 CV en sus versiones normales. Lo que sí conserva es esa idea de aprovechar muy bien un tamaño contenido, solo que trasladada a un SUV eléctrico cargado de tecnología.
Su precio de tarifa parte actualmente de 37.900 euros para el Pure. No es el eléctrico más barato frente a Volvo y MINI: el EX30 arranca oficialmente en 35.800 euros y el MINI Aceman se mueve incluso por debajo. La gracia del smart aparece cuando se mira qué ofrece por ese dinero y, sobre todo, cuánto hay que subir en sus rivales para igualar potencia, batería y carga.
Doscientos setenta y dos caballos desde las versiones normales
El #1 Pure ya desarrolla 272 CV y 343 Nm. Son exactamente las cifras que mantienen Pro, Pro+ y Premium, siempre con el motor situado detrás. El 0 a 100 km/h necesita 6,7 segundos, unas prestaciones más que suficientes para un SUV pensado principalmente para el día a día.
Pure y Pro utilizan una batería LFP de 49 kWh brutos y homologan 310 kilómetros. El salto interesante llega con Pro+, que incorpora 66 kWh y eleva la autonomía hasta 420 kilómetros. Premium alcanza 440 gracias a un consumo algo inferior.
También cambia la recarga. Las versiones de batería grande admiten hasta 150 kW en corriente continua y pasan del 10 al 80 % aproximadamente en media hora. En alterna llegan hasta 22 kW, una potencia poco habitual y especialmente útil en muchos cargadores urbanos.
Y todavía queda el BRABUS. Añade un segundo motor, tracción total y 428 CV, reduciendo el 0 a 100 km/h a 3,9 segundos. Es una auténtica barbaridad para un coche de este tamaño, aunque probablemente la configuración de 272 CV sea la que mejor representa la relación entre prestaciones y precio.
Un interior que parece de un coche bastante más caro
La sensación cambia todavía más al abrir la puerta. Una gran pantalla central de 12,8 pulgadas concentra la mayoría de funciones y utiliza un sistema conectado capaz de recibir actualizaciones remotas. Delante del conductor aparece una instrumentación mucho más estrecha para la información imprescindible.
El diseño interior juega con una consola central elevada, iluminación ambiental y diferentes materiales según acabado. Hay mucho espacio debajo para dejar objetos y numerosos huecos repartidos por la cabina. La batalla de 2,75 metros ayuda a que detrás haya más sitio del que sugieren sus dimensiones exteriores.
El maletero posterior no es enorme, pero se complementa con un pequeño compartimento delantero y una banqueta trasera deslizante. Ese detalle permite escoger entre dar más espacio a los pasajeros o recuperar algunos litros para el equipaje.
Volvo y MINI obligan a elegir de otra manera
El Volvo EX30 resulta especialmente difícil de batir porque también ofrece 272 CV y actualmente parte de 35.800 euros. Su Long Range llega hasta 475 kilómetros, aunque ya sube a 41.790 euros. MINI responde con un Aceman más barato y muy atractivo, pero la versión básica se queda en 184 CV y su carga rápida parte de 75 kW.
Por eso el #1 no gana simplemente por ser más barato, porque no lo es en todos los casos. Su fortaleza está en juntar mucha potencia, una batería razonable en Pro+, carga rápida a 150 kW, hasta 22 kW en alterna y un habitáculo amplio en un mismo paquete.
Smart ofrece además actualmente descuentos directos en determinadas unidades de stock, que pueden alterar bastante la factura final respecto a la tarifa oficial. Conviene comparar siempre unidades equivalentes y no enfrentar una promoción con el PVP de otro coche.
Con esas reglas claras, el #1 sigue siendo un rival muy serio. Volvo tiene más autonomía y MINI un precio inicial inferior, pero el smart encuentra un punto intermedio especialmente completo. Es rápido, espacioso, muy tecnológico y carga bien tanto fuera como dentro de la ciudad. Esa combinación es precisamente la que resulta difícil encontrar por una cantidad equivalente.