BMW vuelve a enamorar con un diseño que lleva su lenguaje más limpio y reducido a una nueva era
El iX3 es, sin duda, uno de los modelos más arriesgados de la marca alemana
La BMW deportiva más bonita no la fabrica BMW
El nuevo BMW iX3 inaugura la generación Neue Klasse con un aspecto muy diferente al de los SUV que la marca ha fabricado durante los últimos años. Desaparecen las parrillas enormes, los pliegues innecesarios y buena parte de la agresividad visual. El coche vuelve a confiar en las proporciones y en unos pocos detalles reconocibles.
Esa simplificación no significa que parezca anónimo. Los riñones verticales, los faros estrechos y una carrocería de superficies limpias siguen identificándolo como un BMW. La diferencia está en que cada elemento ocupa menos espacio y funciona mejor dentro del conjunto.
Los riñones recuperan unas proporciones razonables
El frontal adopta dos aberturas altas y estrechas inspiradas en modelos clásicos de la marca. Al ser eléctrico, no necesita una gran entrada de aire, por lo que los riñones funcionan principalmente como elemento visual y alojamiento de sensores.
Los faros se integran a ambos lados mediante trazos horizontales. El capó es largo para un eléctrico y las líneas descienden hacia el centro, consiguiendo que la parte delantera parezca baja pese a tratarse de un SUV.
De perfil aparecen manillas enrasadas, pasos de rueda sencillos y una superficie acristalada que conserva buena altura. El techo desciende ligeramente hacia atrás, pero evita la caída exagerada que suele convertir las plazas posteriores en un lugar oscuro.
Una pantalla panorámica junto al parabrisas
El habitáculo estrena BMW Panoramic Vision, una franja de información proyectada en la base del parabrisas. Los datos esenciales quedan dentro del campo de visión, mientras que una gran pantalla central controla multimedia, navegación y diferentes ajustes.
La distribución elimina la instrumentación convencional y reduce mucho el número de botones. El volante incorpora mandos iluminados y el salpicadero utiliza formas horizontales que aumentan la sensación de anchura.
También hay espacio práctico. El maletero posterior puede alcanzar unos 520 litros y bajo el capó aparece otro compartimento para cables u objetos pequeños. Con los respaldos abatidos, la capacidad llega aproximadamente a 1.750 litros.
Hasta 805 kilómetros y recargas muy rápidas
El iX3 50 xDrive utiliza dos motores, tracción total y desarrolla alrededor de 469 CV. La batería útil de 108,7 kWh permite homologar entre 679 y 805 kilómetros, dependiendo de llantas y equipamiento.
La arquitectura de 800 voltios admite hasta 400 kW en corriente continua. En una instalación compatible puede pasar del 10 al 80 % en unos 21 minutos y recuperar varios cientos de kilómetros durante una parada breve.
Su tecnología de control, denominada Heart of Joy, coordina propulsión, frenada y estabilidad desde una misma unidad. El objetivo consiste en responder más rápido y aprovechar mejor la regeneración sin que el conductor perciba constantes transiciones.
BMW ha encontrado una forma convincente de entrar en una nueva era sin borrar su historia. El iX3 recupera unos riñones proporcionados, aligera la carrocería y concentra la tecnología dentro de un interior sorprendentemente limpio. Después de años de diseños muy discutidos, esta sencillez vuelve a resultar atractiva.
