El Omoda más bonito apuesta por un diseño claramente diferenciado

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El Omoda 9 SHS juega en una categoría completamente diferente a la del primer Omoda 5 que conocimos en España. Mide cerca de 4,78 metros, tiene una carrocería mucho más elegante y utiliza una mecánica híbrida enchufable de 537 CV. Es grande y potente, pero curiosamente su diseño evita recurrir a una agresividad excesiva.

Eso ayuda a que parezca un producto más maduro. Omoda ha preferido trabajar las proporciones, la caída del techo y pequeños detalles exteriores antes que llenar la carrocería de falsos elementos deportivos. El resultado tiene presencia y se reconoce con facilidad.

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Un SUV grande que consigue parecer ligero

El frontal utiliza una parrilla ancha formada por pequeñas piezas y unos faros extremadamente finos. La zona central queda bastante limpia y el capó tiene pocas líneas, evitando que el coche parezca más voluminoso de lo que ya es.

Los tiradores de las puertas permanecen enrasados cuando no se utilizan. De perfil, el techo comienza a caer suavemente a partir de la segunda fila, pero no llega al extremo de un SUV cupé. Eso permite mantener altura interior y, al mismo tiempo, aligerar visualmente la trasera.

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Las grandes llantas llenan bien los pasos de rueda y la superficie acristalada se estrecha progresivamente. Detrás, los pilotos se extienden a lo ancho del portón y terminan de dar al coche una apariencia bastante sofisticada.

Dentro quiere jugar en otra categoría

La cabina utiliza dos grandes pantallas colocadas dentro de una misma superficie horizontal. Los asientos delanteros pueden disponer de calefacción, ventilación y masaje, mientras que la segunda fila ofrece mucho espacio para las piernas.

Hay materiales acolchados, iluminación ambiental y una presentación bastante alejada de la imagen de coche chino económico. El equipamiento abundante permite además evitar largas listas de opciones.

La suspensión controlada electrónicamente busca combinar comodidad y control de la carrocería. En un SUV de este tamaño y potencia resulta especialmente importante, porque una puesta a punto excesivamente firme arruinaría buena parte de su carácter.

537 CV sin convertirlo en una caricatura deportiva

El sistema SHS combina un motor de gasolina de 1,5 litros con varias unidades eléctricas. La potencia conjunta alcanza 537 CV y el par máximo llega a 650 Nm. Puede acelerar de 0 a 100 km/h en 4,9 segundos.

Omoda anuncia actualmente hasta 145 kilómetros de autonomía en modo eléctrico y alrededor de 1.100 kilómetros combinando batería y combustible. Son cifras que permiten utilizarlo diariamente sin gasolina si se carga con frecuencia y seguir viajando sin depender de la infraestructura eléctrica.

El Omoda 9 podría haber utilizado toda esa potencia como excusa para llenarse de alerones y entradas de aire. Ha ocurrido lo contrario. Tiene un aspecto limpio, un interior muy cuidado y una silueta que transmite más elegancia que agresividad.

Ahí está buena parte de su atractivo. Es el Omoda que demuestra con mayor claridad que la marca quiere abandonar la etiqueta de fabricante barato y empezar a competir también mediante diseño, tecnología y calidad percibida.