El Dacia que más ha cambiado la imagen de la marca llegó en 2025 con un diseño mucho más sofisticado

Dacia Bigster
Dacia. Dacia
Compartir

Durante años, Dacia construyó buena parte de su éxito alrededor de una idea muy sencilla: ofrecer coches funcionales y baratos sin preocuparse demasiado por aparentar otra cosa. El Bigster, lanzado comercialmente en 2025, cambia bastante esa percepción. Sigue siendo un Dacia, pero ya no tiene aspecto de coche elegido únicamente con la calculadora en la mano.

Con 4,57 metros de longitud, entra directamente en el territorio de los SUV familiares. La carrocería tiene presencia, el interior puede incorporar elementos de confort que hace unos años habrían resultado impensables en la marca y la gama incluye una mecánica híbrida completa de 155 CV.

PUEDE INTERESARTE

Grande y cuadrado, pero muy bien resuelto

El Bigster aprovecha las formas rectas mejor que muchos SUV actuales. El capó queda alto, el frontal es prácticamente vertical y las protecciones recorren paragolpes y pasos de rueda. No intenta parecer un cupé ni esconder su tamaño, y precisamente ahí está buena parte de su encanto.

Los faros quedan unidos visualmente mediante una franja que atraviesa el frontal y el nuevo logotipo de Dacia ocupa el centro. Las versiones Extreme pueden combinar colores de carrocería con techo oscuro, llantas grandes y diferentes elementos exteriores que le dan una apariencia mucho más cuidada.

PUEDE INTERESARTE

De perfil, el techo recto tiene una función evidente: conservar altura para los pasajeros y aprovechar el maletero. Dacia ha preferido convertir la robustez en parte del diseño en lugar de sacrificar espacio para conseguir una silueta más deportiva.

Un Dacia en el que ya apetece hacer kilómetros

La evolución resulta todavía más evidente dentro. El Bigster puede disponer de instrumentación digital, pantalla multimedia de 10,1 pulgadas, climatizador automático, techo panorámico y portón eléctrico, dependiendo del acabado.

Los materiales siguen respondiendo a un planteamiento racional. Hay plásticos duros y soluciones sencillas, pero el dibujo del salpicadero, los tejidos y la combinación de colores consiguen que el conjunto resulte agradable. Ya no transmite aquella sensación de estar entrando en un coche construido únicamente para reducir costes.

El espacio es uno de sus puntos fuertes. Cinco adultos pueden viajar con bastante comodidad y el maletero supera los 600 litros en determinadas configuraciones. Para una familia que viaje habitualmente, esa capacidad pesa mucho más que un revestimiento blando en una zona que apenas se toca.

La gama también ha dado un salto

La versión Hybrid 155 combina un motor de gasolina con dos unidades eléctricas y una batería pequeña que se recarga durante la conducción. Puede moverse en electricidad durante numerosas fases urbanas y homologa consumos desde aproximadamente 4,6 l/100 km.

También existen alternativas mild hybrid y una variante preparada para funcionar con gasolina y GLP. Esa variedad permite mantener precios contenidos sin obligar a todos los compradores a pagar por la mecánica más sofisticada.

En septiembre de 2026, el Bigster parte oficialmente de unos 25.000 euros en España, mientras que el híbrido completo se sitúa por encima. Continúa siendo competitivo, pero la diferencia respecto a los Dacia de hace una década es evidente: ahora el precio bajo ya no es su único argumento.

El Bigster ha cambiado la imagen de la marca porque demuestra que Dacia puede hacer un SUV grande, atractivo y bien equipado sin renunciar a su filosofía. Sigue siendo sencillo donde conviene, pero ya no parece barato a primera vista. Y ese cambio, para una marca como Dacia, es enorme.