El Kia más bonito de la historia de la marca es de 2025
El EV3 se ha convertido en un referente en su segmento
El nuevo Kia EV9 es, para muchos, el coche más espectacular jamás creado por Kia
Kia ha cambiado tanto durante los últimos años que cuesta relacionar sus primeros modelos europeos con coches como el EV6, el Stinger o el actual EV9. El EV3 recoge esa transformación y la lleva a un SUV eléctrico compacto, mucho más accesible y fácil de utilizar. Su diseño llegó a las calles europeas como modelo 2025 y tiene argumentos para ser considerado el Kia más bonito creado hasta ahora.
No intenta parecer una versión pequeña de un SUV tradicional. Utiliza formas cuadradas, pasos de rueda muy marcados y detalles futuristas, pero los combina en una carrocería de 4,30 metros que no resulta aparatosa. Es diferente sin caer en el exceso y conserva suficiente sencillez para envejecer bien.
El estilo del EV9 funciona mejor en pequeño
El frontal prescinde de una parrilla convencional y sitúa los faros principales en los extremos. Las luces diurnas dibujan líneas verticales y horizontales que ayudan a ensanchar visualmente el coche. El capó es corto y bastante plano, de modo que el EV3 parece robusto sin necesitar una altura exagerada.
De perfil llaman la atención los pasos de rueda angulosos y un techo que se mantiene casi recto. Los tiradores quedan enrasados y el pilar posterior tiene una forma gruesa, reforzando la sensación de pequeño bloque. La versión GT-Line añade paragolpes y llantas más deportivas, aunque el diseño básico ya tiene personalidad suficiente.
La trasera puede ser la zona más lograda. Los pilotos ascienden por los extremos y se extienden hacia el centro del portón, dejando una superficie limpia. El alerón queda integrado en el techo y la matrícula se sitúa en la parte baja. Todo parece ordenado y reconocible sin recurrir a una franja luminosa idéntica a la de tantos rivales.
Más práctico de lo que su silueta sugiere
El maletero ofrece 460 litros y se complementa con un compartimento delantero de 25 litros. La banqueta posterior dispone de buen espacio gracias a una distancia entre ejes generosa para la longitud total. Kia también ha incluido una consola central con una pequeña superficie deslizante que puede utilizarse cuando el coche está detenido.
El salpicadero combina dos pantallas de 12,3 pulgadas con otra destinada al climatizador. Aunque el conjunto es muy digital, conserva varios botones y accesos directos. Los materiales reciclados y los colores claros ayudan a crear un ambiente moderno sin intentar parecer un salón de lujo.
Hasta 605 kilómetros para utilizarlo como coche principal
Las dos versiones iniciales comparten un motor delantero de 204 CV. La diferencia está en la batería: una alternativa de capacidad estándar y otra Long Range de 81,4 kWh. Esta última puede homologar hasta 605 kilómetros WLTP, una cifra que permite afrontar viajes sin tratar el EV3 como un segundo coche exclusivamente urbano.
La carga del 10 al 80 % necesita alrededor de media hora en condiciones adecuadas y el vehículo admite funciones como la alimentación de aparatos externos. Su autonomía y su maletero lo hacen racional, pero no explican por completo su atractivo. El EV3 destaca porque Kia ha trasladado un diseño valiente a un tamaño manejable y ha conseguido uno de esos coches eléctricos que se reconocen al instante.
