Subaru lanza un SUV tan preparado para todo que ni Toyota ni Volkswagen pueden competir con su polivalencia

El Forester no arrasa en ventas, pero es uno de los SUV más atractivos del mercado
El nuevo Subaru no parece un Subaru
El Toyota RAV4 y el Volkswagen Tiguan son dos de los SUV familiares más populares, pero el Subaru Forester juega con unas reglas diferentes. Su tracción total permanente, la generosa altura libre al suelo y un completo equipamiento de seguridad lo convierten en uno de los modelos más polivalentes de su categoría.
No es el más rápido ni el que menos consume. Su atractivo aparece cuando el asfalto termina, las condiciones meteorológicas empeoran o se necesita un coche amplio y resistente para viajar en familia.
Una carrocería pensada para la funcionalidad
El Forester mide 4,67 metros de longitud y 1,73 metros de altura. Sus formas rectas permiten aprovechar bien el espacio interior y favorecen una visibilidad excelente, uno de los aspectos tradicionalmente mejor resueltos por Subaru.
El maletero ofrece 508 litros y el gran portón facilita la introducción de objetos voluminosos. La segunda fila cuenta con espacio suficiente para dos adultos y una plaza central utilizable.
Su diseño es más moderno que el de la generación anterior, pero mantiene una imagen robusta. Las protecciones inferiores, las barras del techo y los pasos de rueda marcados no son simples adornos: anticipan unas capacidades fuera del asfalto superiores a las de numerosos competidores.
Tracción total en todas las versiones
El principal elemento diferenciador es el sistema de tracción integral Symmetrical AWD. Mientras otros SUV reservan las cuatro ruedas motrices para las versiones más caras, el Forester las incluye en toda la gama.
El sistema X-Mode adapta la respuesta del motor, la transmisión y las ayudas electrónicas para circular por nieve, barro o superficies con poca adherencia. También incorpora control de descenso y una altura libre al suelo cercana a los 22 centímetros.
No es un todoterreno extremo, pero puede afrontar caminos complicados con mucha más confianza que la mayoría de los SUV familiares. Esta capacidad resulta especialmente interesante para quienes viven en zonas rurales, practican deportes al aire libre o conducen habitualmente en montaña.
Hibridación ligera y etiqueta ECO
La gama utiliza un motor bóxer de gasolina de dos litros con apoyo eléctrico, cambio automático y alrededor de 150 CV. El sistema híbrido permite obtener la etiqueta ECO de la DGT y favorece una entrega de potencia progresiva.
Sus prestaciones son suficientes para una conducción tranquila, aunque el motor puede quedarse justo durante adelantamientos o al viajar completamente cargado. El consumo homologado de unos 8,1 l/100 km tampoco permite competir con la eficiencia del Toyota RAV4 híbrido.
El Volkswagen Tiguan, por su parte, ofrece una variedad de motores mucho mayor. Subaru responde simplificando la gama y proporcionando de serie los elementos que definen su propuesta.
Seguridad y equipamiento desde el acceso
El sistema EyeSight utiliza cámaras para controlar lo que sucede delante del vehículo. Incluye frenada automática, control de crucero adaptativo, mantenimiento de carril y diferentes alertas destinadas a evitar accidentes.
Desde el acabado Active también dispone de faros LED, pantalla vertical de 11,6 pulgadas, asientos calefactables, acceso sin llave, sensores de aparcamiento y conectividad para teléfonos móviles.
El precio oficial comienza alrededor de 43.377 euros, aunque las promociones pueden situarlo en aproximadamente 37.400 euros.
RAV4 y Tiguan son más eficientes o sofisticados en algunos aspectos. Sin embargo, pocos SUV reúnen de serie tracción integral, etiqueta ECO, 508 litros de maletero y una capacidad real para abandonar el asfalto. Ahí reside la extraordinaria polivalencia del Forester.