El nuevo Subaru no parece un Subaru

El nuevo Uncharted cuenta con un diseño claramente diferenciado
El nuevo Subaru es tan bonito que no parece un Subaru
El Subaru Uncharted supone una ruptura estética dentro de la identidad visual que la marca japonesa ha cultivado durante décadas. Este nuevo SUV compacto, completamente eléctrico, introduce un lenguaje de diseño inesperado, alejado de los códigos tradicionales de Subaru. Lejos de la imagen robusta, funcional y algo conservadora que caracteriza a modelos como el Outback o el Forester, el Uncharted adopta formas suaves, proporciones más dinámicas y una estética globalizada que sorprende por su carácter impersonal.
Desde el primer vistazo, el frontal del Uncharted marca distancias. Los faros delgados, la parrilla discreta y las superficies limpias conforman una imagen más próxima a los crossovers urbanos actuales que a un todoterreno con herencia técnica. La identidad visual clásica de Subaru, marcada por una cierta rudeza formal y detalles funcionales visibles, se diluye en favor de una silueta más estilizada y genérica, pensada claramente para un público amplio y global.
En el perfil se refuerza esta percepción. La línea de techo descendente, los pasos de rueda poco marcados y la ausencia de rasgos contundentes alejan al modelo de la estética aventurera que durante años ha definido a la marca. El Uncharted no renuncia a la sobriedad, pero sí deja atrás esa sensación de robustez visual que solía estar presente incluso en sus modelos más compactos. En este sentido, cabe destacar que el nuevo diseño busca más una integración con las tendencias del mercado eléctrico que una continuidad con la herencia de la marca.
Un cambio de rumbo en la estética de Subaru
En la parte trasera, el diseño continúa con esta lógica de líneas suaves y detalles mínimos. La zaga es limpia, simétrica y con una disposición de elementos que prioriza la neutralidad estética frente al carácter. Por todo ello, el conjunto resulta atractivo, pero desconcertante para quienes asocian Subaru a una estética marcada por la funcionalidad y la singularidad.
El Uncharted representa un punto de inflexión. Su diseño puede atraer a nuevos perfiles de usuario, pero también plantea un debate sobre la pérdida de rasgos identitarios. En su búsqueda por modernizarse y adaptarse al contexto de la electrificación, Subaru ha optado por un vehículo visualmente correcto, aunque alejado del estilo que históricamente ha definido su gama. Un Subaru que, por primera vez, no parece un Subaru.