Más elegante y, para la mayoría, mejor que el Audi A3 y con un diseño que sigue marcando tendencia

Audi A3
Audi. Audi
Compartir

El Audi A3 lleva años siendo una de las referencias entre los compactos premium. Su calidad, su amplia gama de motores y la fortaleza de su imagen lo convierten en una elección segura. Sin embargo, el DS Nº4 ofrece una propuesta mucho más atrevida para quienes buscan distinción, confort y un interior verdaderamente diferente.

El modelo francés no intenta imitar a sus competidores alemanes. Apuesta por un diseño más elaborado y una interpretación del lujo basada en los materiales, los pequeños detalles y la sensación de viajar en un automóvil poco habitual.

PUEDE INTERESARTE

Un diseño que se aleja de lo convencional

El Audi A3 mantiene una imagen deportiva y reconocible, aunque su evolución estética ha sido conservadora. El DS Nº4 recurre a unas proporciones más cercanas a las de un crossover, con una carrocería de 4,40 metros, grandes ruedas y una altura ligeramente superior.

Su nuevo frontal incorpora una amplia parrilla iluminada, un logotipo central también luminoso y unos faros DS Matrix LED Vision muy estilizados. Las luces diurnas verticales, los tiradores enrasados y los numerosos pliegues de la carrocería refuerzan su apariencia futurista.

PUEDE INTERESARTE

La trasera combina pilotos oscurecidos con un efecto de escamas y una moldura negra que recorre el portón. Puede resultar excesivo para quienes prefieran la discreción del Audi, pero es difícil confundirlo con cualquier otro compacto.

Un interior con mayor sensación de exclusividad

El habitáculo es otro de los grandes argumentos del DS. Dependiendo del acabado, puede utilizar Alcantara, cuero Nappa, madera de fresno y costuras con efecto perlado. También aparecen las inserciones Clous de Paris y la confección de los asientos inspirada en las correas de los relojes.

El Audi A3 ofrece una ergonomía más sencilla y unos mandos cuya utilización requiere menos adaptación. El DS apuesta por integrar los aireadores, interruptores y superficies táctiles dentro del propio diseño. El resultado es más espectacular, aunque algunas funciones no resultan tan intuitivas.

En tecnología puede incorporar instrumentación digital, sistema multimedia DS Iris, proyección de información sobre el parabrisas, cámaras de 360 grados y conducción asistida de nivel 2. También ofrece asientos eléctricos, calefactados, ventilados y con masaje en las versiones superiores.

Más confortable y con mayor maletero

El DS Nº4 está especialmente orientado al confort. Su aislamiento acústico y la puesta a punto de la suspensión permiten viajar con mayor suavidad que en el Audi A3, cuyo comportamiento es algo más firme y directo.

También ofrece hasta 430 litros de maletero, frente a los aproximadamente 380 litros de un A3 Sportback convencional. Las plazas traseras del modelo francés no son especialmente amplias, pero el espacio disponible resulta suficiente para dos adultos.

El Audi sigue siendo una mejor opción para quien valore una conducción más precisa, una red comercial extensa o una oferta mecánica capaz de abarcar desde versiones diésel hasta los deportivos S3 y RS3.

Un híbrido de 145 CV con etiqueta ECO

La versión de entrada del DS utiliza un sistema híbrido autorrecargable de 145 CV, asociado siempre a una transmisión automática. Homologa un consumo de alrededor de 5,2 l/100 km y recibe la etiqueta ECO de la DGT. También existen alternativas diésel, híbridas enchufables y completamente eléctricas.

Su precio oficial comienza en 38.641 euros. No obstante, determinadas unidades y campañas comerciales permiten encontrar el anterior DS 4 desde aproximadamente 27.991 euros. El Audi A3 parte de 33.470 euros, con una oferta cercana a los 32.742 euros para la versión de 116 CV.

Decidir cuál es mejor dependerá de las prioridades. El Audi A3 continúa siendo la compra más racional, pero el DS Nº4 ofrece más potencia en su versión híbrida, un maletero mayor, mucho confort y una presentación notablemente más exclusiva. Para quienes quieran escapar de lo habitual, el modelo francés puede ser una alternativa más atractiva y elegante.