Con más espacio que el Nissan Juke y una promoción muy agresiva, este SUV pone en apuros a sus rivales
El nuevo Nissan es, para muchos, la mayor maravilla
El modelo japonés tiene un rival muy duro
El mercado de los SUV urbanos continúa siendo uno de los más disputados en Europa, con modelos que buscan destacar por diseño, eficiencia, tecnología y precio. En ese escenario, el Ford Puma ha logrado consolidarse como una de las propuestas más equilibradas de la categoría gracias a una combinación de argumentos muy difícil de igualar. Su diseño atractivo, un interior bien aprovechado y una importante campaña de descuentos lo convierten en una alternativa muy seria para quienes estaban pensando en modelos como el Nissan Juke, el Renault Captur o el Peugeot 2008.
Uno de los aspectos que más llama la atención del Ford Puma es su excelente aprovechamiento del espacio. A pesar de sus compactas dimensiones exteriores, ofrece un habitáculo amplio y un maletero de hasta 456 litros, una cifra superior a la de muchos de sus competidores directos. Además, incorpora la conocida MegaBox de Ford, un compartimento situado bajo el piso del maletero que añade capacidad adicional y resulta especialmente práctico para transportar objetos altos, material deportivo o elementos que puedan ensuciarse.
La gama mecánica apuesta por motores de gasolina electrificados con tecnología microhíbrida de 48 voltios, lo que permite al Puma lucir la etiqueta ECO de la DGT. La versión de acceso monta el conocido bloque 1.0 EcoBoost Hybrid de 125 CV, mientras que también existe una variante de 155 CV para quienes buscan unas prestaciones superiores. Ambas opciones destacan por ofrecer un consumo contenido, una respuesta ágil y un funcionamiento refinado tanto en ciudad como en carretera.
El Ford Puma presume de tecnología
Gracias a esta tecnología híbrida ligera, el Ford Puma consigue reducir consumos y emisiones sin incrementar el peso ni la complejidad mecánica de un híbrido convencional. En condiciones normales resulta sencillo mantener medias cercanas a los 5,5 litros cada 100 kilómetros, convirtiéndose en una opción interesante tanto para un uso diario como para realizar viajes de larga distancia.
Otro de sus grandes puntos fuertes es el comportamiento dinámico. Ford lleva décadas siendo una referencia en cuanto a puesta a punto de chasis y dirección, y el Puma mantiene esa tradición. La dirección ofrece un tacto preciso, las suspensiones logran un excelente equilibrio entre comodidad y firmeza y el conjunto transmite una sensación de agilidad poco habitual dentro del segmento de los SUV urbanos.
El interior también ha evolucionado notablemente. Las versiones más recientes incorporan un cuadro de instrumentos completamente digital y una gran pantalla central para el sistema multimedia, compatible con Android Auto y Apple CarPlay. La calidad de materiales ha mejorado respecto al modelo original y la sensación general es la de encontrarse en un vehículo moderno y bien construido.
En materia de seguridad tampoco se queda atrás. Dependiendo del acabado puede incluir control de crucero adaptativo, asistente de mantenimiento de carril, reconocimiento de señales de tráfico, detector de ángulo muerto, cámara trasera, sensores de aparcamiento o frenada automática de emergencia, elementos cada vez más valorados por los compradores.
A todo ello hay que sumar una promoción especialmente agresiva que sitúa su precio muy por debajo de lo habitual para un SUV con este nivel de equipamiento y tecnología. Esta estrategia comercial permite acceder a un vehículo con etiqueta ECO, un motor eficiente, un comportamiento dinámico sobresaliente y un maletero líder en su categoría por un importe muy competitivo.
En definitiva, el Ford Puma se ha convertido en una de las opciones más inteligentes dentro del segmento B-SUV. Su equilibrio entre diseño, espacio, eficiencia, tecnología y precio hace que pueda plantar cara a modelos tan consolidados como el Nissan Juke, ofreciendo además una practicidad superior y una conducción que continúa siendo una de las referencias entre los SUV urbanos.
