Mercedes convierte el Clase G en un cabrio
El todoterreno más top contará con una versión descapotable
El nuevo Mercedes CLE es uno de los coches más elegantes que ha fabricado Mercedes en décadas
El Mercedes-Benz Clase G es uno de esos automóviles que han trascendido el paso del tiempo. Nacido como un auténtico todoterreno, con los años ha evolucionado hasta convertirse en un símbolo de lujo, exclusividad y prestaciones. Ahora, la marca alemana quiere sorprender una vez más recuperando una variante que muchos creían olvidada: el Clase G Cabrio. La futura versión descapotable promete convertirse en uno de los modelos más llamativos de la gama Mercedes-AMG y en una auténtica pieza de colección para los amantes de los vehículos exclusivos.
Aunque todavía faltan algunos meses para conocer todos los detalles, Mercedes ya ha adelantado que el proyecto está en marcha y que recuperará una configuración que desapareció hace años. El nuevo modelo combinará la imagen robusta e inconfundible del Clase G con el atractivo de una carrocería descapotable, ofreciendo una experiencia de conducción completamente diferente a la de cualquier otro todoterreno del mercado.
Visualmente apenas perderá la esencia que ha convertido al Clase G en un icono. Mantendrá su carrocería de formas rectas, el capó elevado, los pasos de rueda ensanchados y la característica rueda de repuesto situada sobre el portón trasero. La principal diferencia estará en la incorporación de una capota de lona de accionamiento eléctrico que permitirá disfrutar de la conducción al aire libre sin renunciar al carácter exclusivo del modelo.
Mercedes también ha trabajado para reforzar toda la estructura del vehículo, una necesidad habitual en cualquier descapotable. El objetivo es conservar la elevada rigidez del chasis y mantener tanto el confort como las excelentes capacidades fuera del asfalto que siempre han caracterizado al Clase G.
Un V8 de 585 CV para mantener intacta su personalidad
Todo apunta a que esta versión estará desarrollada sobre la base del Mercedes-AMG G 63, el modelo más prestacional de la gama. Eso significa que bajo el capó seguirá presente el conocido motor 4.0 V8 biturbo, una mecánica capaz de desarrollar 585 CV y 850 Nm de par máximo.
Esta configuración permitirá al Clase G Cabrio ofrecer unas prestaciones muy poco habituales en un vehículo de este tamaño y peso. La aceleración de 0 a 100 km/h se situará alrededor de los 4,5 segundos, mientras que la velocidad máxima superará los 220 km/h, cifras propias de muchos deportivos de altas prestaciones.
La mecánica irá asociada a un cambio automático de nueve velocidades y al conocido sistema de tracción total permanente con reductora y bloqueos de diferencial, manteniendo intactas sus capacidades para circular por terrenos complicados.
A ello habrá que sumar una suspensión específica firmada por AMG, un sistema de frenos de alto rendimiento y un escape deportivo que permitirá disfrutar del característico sonido del motor V8 incluso con la capota abierta.
Una edición muy exclusiva destinada a convertirse en objeto de deseo
Todo indica que Mercedes fabricará esta variante en cantidades muy limitadas. No se tratará de un modelo pensado para grandes volúmenes de ventas, sino de un vehículo destinado a coleccionistas y clientes que buscan algo realmente diferente dentro del segmento del lujo.
El interior mantendrá el elevado nivel de calidad habitual de la marca, con abundante cuero, molduras de materiales nobles, doble pantalla digital, iluminación ambiental configurable y el sistema multimedia MBUX de última generación. Tampoco faltarán los asistentes de conducción más avanzados ni un equipamiento prácticamente cerrado para ofrecer el máximo nivel de confort.
Su precio todavía no ha sido confirmado, aunque todo apunta a que superará ampliamente los 220.000 euros. Con una producción limitada, un potente motor V8, una carrocería descapotable y el carisma propio del Clase G, esta nueva versión tiene todos los ingredientes para convertirse en uno de los Mercedes más exclusivos y deseados de los próximos años.
