Rolls-Royce viste de gala al Ghost con un traje a medida de 250.000 puntadas

Rolls-Royce Motor Cars presenta el Ghost Savile Row
Rolls-Royce Ghost Savile Row. Rolls-Royce
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Rolls-Royce Motor Cars ha presentado el Ghost Savile Row, un ejemplar único de la variante Ghost Extended que rinde un profundo homenaje al arte, la precisión y la artesanía de la sastrería a medida tradicional. Este exclusivo encargo, desarrollado en estrecha colaboración con reputados expertos de la célebre calle londinense, celebra la íntima conexión histórica que une a la prestigiosa marca automotriz con la indumentaria británica de alta gama. El vehículo, concebido estéticamente como si estuviera vestido con un traje de etiqueta perfectamente confeccionado, se ha exhibido durante el Festival de la Velocidad de Goodwood.

El parentesco entre ambas disciplinas se remonta a los orígenes de la compañía, cuando Charles Rolls estableció su primer showroom en 1905 a escasos pasos de la mítica arteria vial de Mayfair. El cofundador, famoso por su elegancia formal, inspiró los sutiles detalles que el Bespoke Collective ha plasmado con maestría en esta unidad contemporánea. El exterior bicolor combina de forma armoniosa los tonos Azul Zafiro Medianoche y Blanco Inglés, emulando la sofisticada estampa de una chaqueta de lana azul marino sobre una camisa blanca inmaculada. Una fina línea decorativa plateada, pintada minuciosamente a mano, recorre la carrocería simulando el sutil destello de unos gemelos masculinos o un reloj de alta gama.

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Rolls-Royce Ghost Savile Row

El arte del hilo y la raya diplomática

En el interior, el lenguaje de los talleres de costura impregna cada rincón del habitáculo. Los asientos están tapizados en pieles Azul Marino y Blanco Ártico, complementados con alfombrillas de lana de cordero. Por primera vez en la historia de la firma, los respaldos incorporan una costura vertical en contraste gris Selby que replica con exactitud la raya diplomática de los trajes ejecutivos. Además, la inserción central de cuero blanco evoca un pañuelo de bolsillo perfectamente planchado.

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Cada una de las cuatro inserciones de los asientos cuenta con más de dieciséis mil seiscientas puntadas ejecutadas en dos direcciones diferentes para emular la urdimbre y la trama de un textil textil premium. El salpicadero, los radios del volante y las molduras de las puertas muestran un revestimiento de madera blanca de poro abierto que aporta una textura natural agradable al tacto, armonizando con los detalles en madera negra de la consola. La obsesión por el detalle característico de la marca se manifiesta en elementos sutiles como las palancas de los intermitentes y los mandos de la climatización, forrados individualmente en cuero cosido.

Interior del Rolls-Royce Ghost Savile Row
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Secretos ocultos y máxima personalización

El componente más audaz e impresionante del automóvil aguarda oculto a la vista y se descubre únicamente al abatir el reposabrazos central de las plazas traseras. Allí se revela un espectacular bordado Bespoke que simula la exuberancia de los forros interiores de las chaquetas hechas por encargo. El diseño ilustra una vista aérea gráfica de los árboles cuadrados que proyectan su sombra en el patio de la sede de Rolls-Royce en Goodwood.

Esta compleja obra artística representa el bordado en un solo bastidor más exigente jamás realizado por la factoría. Requiere nueve horas de trabajo ininterrumpido, emplea siete tonalidades diferentes de hilos entrelazados y se compone de un cuarto de millón de puntadas utilizando casi dos kilómetros de material. Para completar esta experiencia de personalización, las placas de los umbrales de las puertas están iluminadas con este mismo patrón geométrico, mientras que el interior aloja paraguas exclusivos con capotas azul marino y mangos blancos creados a juego.

Asientos traseros del Rolls-Royce Ghost Savile Row