Mazda reduce el precio del CX-5, el SUV que muchos consideran el más gratificante de conducir en su categoría

Mazda CX-5. Mazda
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No todos los SUV ofrecen las mismas sensaciones al volante. Mientras algunos priorizan el confort o el espacio, el Mazda CX-5 lleva años apostando por un equilibrio muy difícil de encontrar entre dinamismo, calidad y refinamiento. Precisamente esa forma de conducir, más cercana a la de un turismo que a la de un todocamino, es uno de los motivos por los que muchos lo consideran una referencia dentro de su segmento.

Ahora, además, resulta mucho más atractivo gracias a la rebaja aplicada por la marca. El Mazda CX-5 anuncia un precio de acceso de 29.995 euros, posicionándose como una alternativa muy competitiva frente a modelos tan consolidados como el Kia Sportage, el Nissan Qashqai o incluso el Volvo XC40. Una propuesta que combina una imagen elegante con un elevado nivel de calidad percibida.

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Un SUV premium con precio de generalista

La versión de entrada apuesta por un motor gasolina SKYACTIV-G de 2.0 litros y 141 CV, acompañado por un sistema de hibridación ligera (MHEV). Gracias a esta tecnología disfruta de la etiqueta ECO de la DGT. Desarrolla 238 Nm de par máximo y se combina con una caja de cambios manual de seis velocidades y tracción delantera, una configuración pensada para ofrecer una conducción suave, precisa y muy agradable.

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Sus prestaciones encajan perfectamente con un uso familiar y cotidiano. Completa el 0 a 100 km/h en 10,5 segundos, alcanza una velocidad máxima de 187 km/h y registra un consumo medio de alrededor de 7 litros cada 100 kilómetros. Más allá de las cifras, el CX-5 destaca por una dirección muy comunicativa, una suspensión bien ajustada y un comportamiento que transmite confianza tanto en carretera como en ciudad.

Un equipamiento que no decepciona

El acabado Prime-Line demuestra que la versión de acceso no renuncia a un equipamiento completo. Incluye llantas de aleación de 19 pulgadas, faros Full LED, climatizador automático bizona, cámara de visión trasera, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, cristales posteriores sobretintados y sistema de navegación integrado.

El ambiente interior mantiene el nivel habitual de Mazda. La tapicería de tela negra incorpora asientos delanteros calefactados, mientras que el volante de cuero también dispone de calefacción. A ello se suman Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, Bluetooth, cuatro puertos USB, seis altavoces y un completo sistema multimedia manejado mediante el conocido HMI Commander, una solución muy cómoda durante la conducción.