Ligier estrena baterías europeas con hasta 164 kilómetros de autonomía
El fabricante francés renueva la gama eléctrica con baterías desarrolladas y producidas en Europa
El prototipo eléctrico de BMW M revoluciona Le Mans
Ligier Group da un nuevo paso en su estrategia de electrificación con la incorporación de una nueva generación de baterías fabricadas íntegramente en Europa para sus cuadriciclos eléctricos. El fabricante francés apuesta por reforzar su cadena de suministro comunitaria mediante acuerdos con proveedores europeos, alineándose con la estrategia industrial impulsada por la Comisión Europea para fortalecer la producción tecnológica dentro de la Unión.
La primera novedad es la batería B11, desarrollada y producida por la empresa holandesa Cleantron en sus instalaciones de Ámsterdam. Este acumulador, destinado a los cuadriciclos ligeros (L6e) y pesados (L7e), inaugura una nueva oferta energética que se completará próximamente con una batería de 6 kWh suministrada por la firma francesa Forsee Power.
La decisión de recurrir exclusivamente a proveedores europeos responde al objetivo de consolidar una producción más localizada y competitiva, siguiendo los principios del Industrial Accelerator Act presentado por Bruselas para impulsar la industria comunitaria.
Más autonomía y mejor comportamiento
La batería B11 utiliza química de litio-ferrofosfato (LFP) y dispone de una capacidad de 11,04 kWh. Gracias a ella, los cuadriciclos ligeros alcanzan una autonomía de hasta 159 kilómetros, mientras que las versiones pesadas llegan hasta 164 kilómetros, situándose entre las referencias del segmento.
Su diseño compacto, basado en 15 celdas prismáticas conectadas en serie, permite limitar el peso a apenas 100 kilogramos. Otro de sus avances es el amplio rango de funcionamiento, ya que puede operar y recargarse entre -20 y 60 grados centígrados. Para conseguirlo incorpora un sistema inteligente de calefacción denominado Cold Drive, capaz de mantener las prestaciones incluso en condiciones climatológicas extremas. En pruebas realizadas con temperaturas inferiores a los 15 grados bajo cero, el sistema permitió recorrer hasta 100 kilómetros.
Ligier también refuerza su propuesta con una garantía de cinco años para la batería, superando los estándares habituales del mercado de microcoches eléctricos.
Recarga sencilla y menor coste de uso
Otra de las novedades reside en la flexibilidad de carga. Los nuevos cuadriciclos pueden conectarse tanto a un enchufe doméstico como a un wallbox de hasta 11 kW o a puntos públicos de hasta 22 kW, aunque el cargador embarcado limita la potencia efectiva a 2.000 W.
En condiciones normales, los nuevos JS50 y Myli equipados con la batería B11 pueden recuperar del 20 al 80% de la capacidad en unas tres horas y media, mientras que una carga completa requiere alrededor de seis horas y media utilizando un enchufe doméstico.
Además de mejorar las prestaciones, Ligier subraya el ahorro económico que supone esta tecnología frente a las versiones diésel. Según sus cálculos para el mercado francés, el coste total de utilización puede reducirse hasta en 751 euros durante los tres primeros años gracias al menor gasto en combustible, mantenimiento, seguro y a los incentivos disponibles para los vehículos eléctricos.
