El Toyota 2000GT, creado entre 1967 y 1970, es considerado uno de los deportivos más elegantes de la historia
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El Toyota 2000GT es uno de los modelos más importantes jamás creados por la marca japonesa. Un coche que marcó un antes y un después. Y que situó a Toyota en el mapa de los deportivos de alto nivel.
Hasta entonces, la firma era conocida por coches funcionales. Fiables. Pero poco emocionantes. Todo cambió en los años 60. La marca decidió dar un salto. Apostar por la deportividad. Y crear un modelo capaz de competir con los mejores.
El antídoto de Toyota al Jaguar E-Type
El proyecto nació en 1964. Con una idea clara. Medirse a iconos como Ferrari o Jaguar. Para ello, estudiaron a fondo modelos como el Jaguar E-Type o el Porsche 911. Querían aprender. Y superarlos.
El resultado fue un diseño espectacular. Bajo, largo y muy estilizado. Con proporciones casi perfectas. Su carrocería de líneas fluidas y su capó infinito lo convirtieron en uno de los coches más bellos de su época. Y también de la historia.
En el interior, el nivel era sorprendente. Destacaba el uso de madera de alta calidad, suministrada por Yamaha. La misma que se utilizaba en pianos. Un detalle único. Que elevaba su imagen de marca y su percepción de calidad.
No era el más rápido, pero sí uno de los que presumía de más estilo
A nivel técnico, también fue un coche avanzado. Montaba un motor de seis cilindros en línea de 2.0 litros, con culata desarrollada por Yamaha. Entregaba 150 CV y ofrecía un comportamiento muy equilibrado. Con tracción trasera y cambio manual.
Su chasis, inspirado en Lotus, y su bajo peso, de apenas 1.120 kg, le daban una gran agilidad. No era el más potente. Pero sí uno de los más refinados. Y uno de los más agradables de conducir en su época.
Además, su producción fue muy limitada. Solo se fabricaron 351 unidades entre 1967 y 1970. Lo que lo convierte hoy en una pieza muy exclusiva. Y muy valorada por coleccionistas de todo el mundo.
También tuvo presencia en competición. Y logró buenos resultados. Incluso batió récords de velocidad antes de su lanzamiento. Un coche desarrollado con ambición. Y con una clara vocación deportiva.
Su precio en la época era elevado. Incluso superior al de algunos rivales europeos. Pero eso no impidió que se convirtiera en un icono. Un coche admirado. Y respetado en todo el mundo.
