Fernando Alonso se da un capricho único en el mundo de 10 millones de euros
Con un breve parón hasta el GP de Canadá, Fernando Alonso aprovecha para lucir un nuevo superdeportivo
Aston Martin tiene un nuevo reto tras mejorar la vibraciones y Fernando Alonso pone el foco en la caja de cambios
Fernando Alonso ha vuelto a acaparar todas las miradas lejos de los circuitos. Aprovechando el nuevo parón de la Fórmula 1 antes del Gran Premio de Canadá, el piloto asturiano ha sido visto recorriendo las calles de Mónaco al volante de una auténtica joya del automovilismo: un Pagani Zonda Roadster Diamante Verde único en el mundo y valorado en cerca de 10 millones de euros. El bicampeón mundial, que recientemente también atraviesa una etapa muy especial tras convertirse en padre, sigue demostrando que su pasión por los coches va mucho más allá de la competición.
No es la primera vez que Alonso sorprende a los aficionados con alguno de los superdeportivos de su impresionante garaje monegasco. En los últimos meses ya había sido visto conduciendo modelos extremadamente exclusivos de Mercedes, Lamborghini o Aston Martin, consolidando una colección que pocos pilotos pueden igualar. Pero esta vez el español ha elevado todavía más el listón con un Pagani irrepetible, cuya aparición por las calles del Principado se hizo viral en las redes sociales en cuestión de horas.
El Pagani Zonda, una auténtica bestia
El vehículo en cuestión es un Pagani Zonda Roadster Diamante Verde, una pieza artesanal creada prácticamente a medida. Monta un motor V12 atmosférico de 7.3 litros capaz de entregar alrededor de 650 caballos de potencia, con una aceleración de 0 a 100 km/h en apenas 3,5 segundos y una velocidad máxima superior a los 340 km/h. Su carrocería de fibra de carbono y su exclusivísimo acabado verde convierten a esta unidad en una obra de colección única en el planeta, algo que explica su desorbitado valor cercano a los 10 millones de euros.
Mientras Aston Martin continúa trabajando para darle un monoplaza competitivo en la segunda mitad de la temporada, Alonso aprovecha los días de descanso para disfrutar de otra de sus grandes pasiones. Porque si algo ha dejado claro el español durante toda su carrera es que el automovilismo no termina cuando se baja del Fórmula 1: también se vive en el garaje, en las carreteras de Mónaco y, sobre todo, al volante de máquinas tan exclusivas como este Pagani único en el mundo.
