BMW convierte en accesible el coche más deseado de su gama SUV de 2015

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El BMW X3 (F25) fue, en su momento, uno de los SUV más codiciados de la marca, y no es difícil entender por qué, ya que combinaba imagen premium, dinamismo y una gran dosis de practicidad. Hoy, con el paso de los años, se ha convertido en una opción mucho más accesible sin perder su esencia.

Esta segunda generación supuso una evolución importante frente a su predecesor, con mejoras claras en calidad de materiales, aislamiento y comportamiento, logrando un equilibrio muy conseguido entre confort en viajes largos y una conducción más precisa de lo habitual en un SUV de su tamaño.

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BMW X3 (F25)

Un SUV premium para toda la familia

En términos de dimensiones, el salto también fue evidente. Más longitud, más anchura y una mejor batalla que permitía ganar espacio en el habitáculo, especialmente en las plazas traseras, donde ahora viajar resulta más cómodo incluso para adultos, algo que no siempre ocurría antes.

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El maletero, con más de 500 litros, se posicionaba entre los mejores del segmento, ofreciendo una gran capacidad para equipaje, viajes familiares o uso diario, y reforzando ese carácter versátil que tanto buscaban los compradores de este tipo de vehículos.

BMW X3 (F25)

Versiones para todos los gustos y precios que lo convierten en una opción inteligente

En el apartado mecánico, la gama diésel fue una de sus grandes fortalezas, con opciones como el 18d de 150 CV, el 20d de 190 CV o el 30d de 258 CV, todos ellos con un par elevado y consumos ajustados, especialmente en el caso del 20d, que se convirtió en el más popular por su equilibrio entre prestaciones y eficiencia.

En gasolina, la oferta también era interesante, con versiones como el 20i de 184 CV, el 28i de 245 CV o el potente 35i de 306 CV, que aportaba un carácter mucho más deportivo, especialmente cuando se combinaba con la tracción total xDrive y el cambio automático, muy habitual en este modelo.

BMW X3 (F25)

A nivel dinámico, era uno de sus grandes puntos fuertes, porque ofrecía una conducción más cercana a la de una berlina que a la de un SUV convencional, con una dirección precisa y un comportamiento muy estable. Hoy, el BMW X3 (F25) se puede encontrar de segunda mano desde unos 8.000 euros, mientras que unidades con menos kilómetros y en muy buen estado parten desde unos 15.000 euros, convirtiéndose en una opción muy atractiva por calidad, prestaciones y precio.