El Toyota más mítico de la historia es de 1993 y aún hoy es objeto de culto

Un deportivo que marcó los 90 y la historia de Toyota
Toyota tiene el que, para muchos, es el mejor motor de gasolina
El Toyota Supra MK4 es uno de los deportivos más importantes de los años 90. Un coche especial. Muy especial. Desde su lanzamiento en 1993, se convirtió en una referencia. Y hoy es un auténtico objeto de culto.
Su desarrollo fue intenso. Comenzó a finales de los 80. Y duró más de 40 meses. Un equipo reducido. Muy especializado. Trabajó en cada detalle. Ingenieros. Diseñadores. Y pilotos de pruebas. Todo pensado para lograr un coche perfecto.

Toyota diseñó este coche para los más exigentes
Las pruebas fueron exigentes. Se rodó en Nürburgring, Silverstone y otros circuitos europeos. También en Estados Unidos. Y en condiciones extremas de frío en Canadá. El objetivo era conseguir el mejor equilibrio posible.
El diseño luce líneas fluidas y muy aerodinámicas, con una silueta baja y muy ancha. Cada elemento tenía una función. Desde las tomas de aire hasta el gran alerón trasero. Todo estaba pensado para rendir.
Además, se cuidó mucho el peso. Se utilizaron materiales ligeros. Como aluminio en varias partes. Esto permitió mejorar la relación peso-potencia. Y hacer el coche más ágil. Más eficaz.
El interior estaba centrado en el conductor. Todo a mano. Muy envolvente. Con una posición baja. Y deportiva. Era un coche pensado para disfrutar. Sin distracciones innecesarias.

Hasta 326 CV y el 0 a 100 en menos de 5 segundos
El corazón del Supra era el mítico motor 2JZ. En versión atmosférica, ofrecía unos 225 CV. Pero el que todos querían era el 2JZ-GTE twin turbo. Con hasta 326 CV según mercado. Y un par enorme.
Las prestaciones eran sobresalientes. Aceleraba de 0 a 100 km/h en menos de 5 segundos. Y superaba los 250 km/h. Era rápido. Muy rápido. Y también muy fiable.
La transmisión podía ser manual o automática. Destacaba la caja manual de seis marchas. Precisa. Y muy robusta. Ideal para aprovechar todo el potencial del motor.
El chasis era avanzado. Con suspensión de doble triángulo. Y un comportamiento muy equilibrado. Además, contaba con diferencial Torsen. Que mejoraba la tracción en cualquier situación.
La producción fue limitada en algunos mercados. Especialmente en Europa. Eso ha aumentado su valor. Hoy es difícil encontrar unidades en buen estado. Y muchas han sido modificadas.
El Toyota Supra MK4 representa una época irrepetible. Donde los deportivos eran mecánicos. Puros. Y muy emocionales. Por eso sigue siendo tan deseado. Y uno de los más míticos de la historia.