El BMW que ahora vale una fortuna es de 1989 y se ha convertido en un clásico de culto

Nadie lo quiso en su momento, pero ahora es pieza de coleccionista
BMW tiene el que es, para muchos, el mejor eléctrico para viajes largos
A finales de los 80, BMW Serie 8 E31 fue un fracaso. Apenas vendió 30.621 unidades. Muy pocas. Hoy ocurre lo contrario. Es un clásico de culto. Y su valor no deja de subir. Lo que nadie quiso, ahora todos lo buscan.
BMW invirtió casi mil millones de dólares en su desarrollo. Una cifra enorme. Pero el resultado fue único. No derivaba del Serie 6. Era un coche nuevo. Pensado desde cero. Diseñado para montar un motor V12. Algo muy poco habitual en la época.

Un BMW que nadie quiso y que ahora es objeto de coleccionista
Su diseño marcó un antes y un después. Tenía un CX de 0,29. Muy avanzado. Apostaba por una silueta baja. Con faros escamoteables. Y sin pilar central. Era elegante. Y muy futurista. Un coche adelantado a su tiempo.
La tecnología era impresionante. Estrenaba acelerador electrónico. También red CAN-bus. Y doble airbag. Además, incluía suspensión adaptativa. Y dirección trasera activa en algunas versiones. Todo en 1989. Era casi ciencia ficción.

Bajo el capó había varias opciones. El 850i montaba un V12 de 296 CV. Más tarde llegó el 850Ci con 322 CV. También existía el 840Ci, con motor V8. Más equilibrado. Y más fácil de mantener en el día a día.
El más deseado es el 850CSi. Con 375 CV y enfoque deportivo. Hoy supera los 180.000 euros. Incluso más en subasta. Por encima están los exclusivos Alpina B12. El B12 5.7 roza los 300.000 euros. Son piezas muy raras.
Hubo una versión de 640 CV que quedó en stand by
Durante años fue barato. Un 850i llegó a costar menos de 15.000 euros. Pero eso cambió. La complejidad mecánica asustaba. Muchos coches quedaron abandonados. Y eso redujo las unidades en buen estado.
Ahora es diferente. El mercado valora su ingeniería. También su carácter. Es un coche pesado. Pero perfecto para viajar. Un auténtico gran turismo. Cómodo. Rápido. Y muy especial al volante.

Incluso hubo un proyecto secreto. El BMW M8. Con 640 CV. Nunca llegó a producción. Pero su motor acabó en el McLaren F1. Eso dice mucho. De su nivel técnico. Y de su legado.
Hoy, el BMW Serie 8 E31 es historia viva. Representa una época. Donde la marca apostó fuerte. Aunque el mercado no respondió. El tiempo le ha dado la razón. Ahora es una joya. Y seguirá subiendo.