El SUV más llamativo de Renault es la compra perfecta para los que buscan estilo y espacio
Lo encuentras disponible en dos versiones mecánicas, ambas híbridas
El nuevo Renault es, para la mayoría, el mejor
El Renault Austral no es un SUV más dentro de la gama. Es el modelo con el que Renault quiere cambiar su percepción. Más sofisticado. Más tecnológico. Y más cercano a lo premium. Un coche que marca un antes y un después.
Durante años, Renault ha sido sinónimo de coches prácticos. Pero con el Austral va un paso más allá. Busca competir con modelos mejor valorados. Y lo hace apostando por diseño, tecnología y una experiencia más cuidada en todos los aspectos.
El cambio se nota desde fuera. Su diseño es más afilado. Más moderno. Y con mucha presencia. Ya no es solo correcto. Es llamativo. Tiene identidad. Y transmite una sensación de coche más caro de lo que realmente es.
Disponible en dos versiones híbridas
Pero donde realmente convence es en el uso real. El espacio está muy bien trabajado. La batalla de 2.667 mm se traduce en un interior amplio. Cómodo. Y pensado para viajar. Es un SUV familiar con ambición. El maletero sigue esa misma lógica. Con 500 litros, ofrece un buen equilibrio. No busca récords. Pero sí funcionalidad. Es amplio. Aprovechable. Y perfecto para el día a día o viajes largos. Y entre sus rivales destacan modelos como el Kia Sportage o el Nissan Qashqai.
En el apartado mecánico, la gama se estructura con lógica… y aquí es donde entran los precios. La versión de acceso monta el motor 1.3 MHEV de 158 CV, con cambio automático CVT. Parte desde unos 33.008 euros al contado. O desde 28.215 euros financiando. Una opción equilibrada.
Esta es la versión que eligen quienes quieren algo más
Por encima, está la versión más interesante para muchos. El full hybrid E-Tech de 200 CV. Más potente. Más eficiente. Y más refinado en uso real. Arranca desde 36.617 euros al contado o unos 31.290 euros financiados. Aquí ya juega en otra liga.
El equipamiento es donde Renault demuestra el salto. Sistema openR con Google integrado. Interfaz fluida. Conectividad real. No es solo una pantalla. Es una experiencia digital completa. Y bien resuelta.
A esto se suman asistentes avanzados, climatizador bizona, cámara trasera y múltiples ayudas a la conducción. Todo bien integrado. Sin complicaciones. Sin necesidad de subir mucho de versión.
