El nuevo Mazda es el más atractivo del catálogo

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Mazda lleva años jugando en una posición curiosa. Tiene carácter premium. Pero no siempre se le reconoce como tal. Y modelos como el Mazda CX-6e vienen a cambiar eso. Porque Mazda no compite como las demás. No busca volumen. Busca calidad, detalle y una forma distinta de entender el automóvil. Lo ha demostrado con sus últimos lanzamientos. Y ahora da un paso más. Este SUV es la prueba.

Las dimensiones refuerzan esa sensación. Con 4.850 mm de largo y una batalla de 2.902 mm, ofrece un interior amplio. Muy bien resuelto. Es un SUV grande. Pero no pesado en concepto. Se siente equilibrado. El maletero acompaña esa idea. Con 468 litros, ampliables hasta 1.434 litros, es práctico. Pero lo importante no es la cifra. Es cómo está pensado. Todo es funcional. Todo está bien resuelto.

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El diseño es clave en esa estrategia. Líneas limpias. Superficies bien trabajadas. Sin excesos. Es elegante. Muy japonés. Muy cuidado. Frente a propuestas más recargadas, aquí todo tiene sentido. Es un coche que transmite refinamiento. Frente a rivales como el BMW iX3 o el Audi Q6 e-tron, Mazda no grita que es premium. Lo demuestra. Y eso, para muchos, es mucho más interesante.

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En el apartado mecánico, Mazda sigue su propio camino. Un motor eléctrico de 258 CV. Con tracción trasera. Y una entrega de potencia progresiva. Acelera en 7,9 segundos. Y alcanza los 185 km/h. No busca cifras extremas. Busca sensaciones.

La batería de 78 kWh permite hasta 484 km de autonomía WLTP. Y añade elementos como la bomba de calor o la carga V2L. Tecnología útil. Pensada para el día a día. Sin artificios innecesarios.

Mazda CX-6e

Equipamiento que mejora a muchos premium

El precio arranca en 45.837 euros para el acabado Takumi. Y sube a 48.837 euros en el Takumi Plus. Puede parecer elevado. Pero cuando analizas lo que ofrece, cobra sentido. Está en terreno premium. Aunque no siempre se le etiquete así.

El equipamiento lo confirma. Destaca una enorme pantalla de 26 pulgadas que integra casi todo el sistema. Con control por voz. Incluso gestos. No es solo grande. Es rápida. Intuitiva. Y muy bien resuelta.

Además, incluye elementos que normalmente se reservan a gamas altas. Head-Up Display, asientos eléctricos con ventilación y calefacción, memoria de posición y un techo panorámico que refuerza la sensación de espacio. Todo de serie en muchos casos.

Mazda CX-6e

La tecnología también va más allá. Cuenta con asistentes avanzados como frenada automática, mantenimiento de carril o control adaptativo. Incluso sistemas de conducción de nivel avanzado y múltiples sensores y cámaras. Seguridad al nivel de marcas premium.

El sistema multimedia ofrece conectividad total. Apple CarPlay, Android Auto, carga inalámbrica y servicios conectados. Además, iluminación ambiental configurable y un ambiente interior muy trabajado. No es solo tecnología. Es experiencia.