La DGT ha comenzado a multar a los conductores que no cumplan con la nueva maniobra obligatoria en atascos

Atasco. EP
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La Dirección General de Tráfico ha comenzado a sancionar a los conductores que no respeten una maniobra que pasa a ser obligatoria cuando se producen retenciones o atascos en carretera. La normativa establece que, ante situaciones de tráfico detenido o con circulación muy lenta, los vehículos deben organizarse para crear un pasillo de emergencia que permita el paso rápido de los servicios de asistencia.

La medida forma parte de las reformas de seguridad vial previstas en el marco normativo que se está desarrollando de cara a los próximos años. El objetivo es mejorar la capacidad de respuesta de ambulancias, bomberos o vehículos policiales cuando necesitan acceder a un accidente o a cualquier otra incidencia que se produzca en medio de una congestión de tráfico.

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En muchos episodios de retenciones, los vehículos quedan completamente bloqueados ocupando todos los carriles disponibles, lo que dificulta gravemente la llegada de los equipos de emergencia. La creación de un corredor central pretende evitar este problema, garantizando un espacio libre que permita a los servicios de rescate avanzar incluso cuando la circulación está prácticamente paralizada.

No es ningún secreto que el tiempo de intervención es un factor determinante en cualquier situación de emergencia. Reducir los minutos necesarios para llegar hasta el lugar del incidente puede marcar una diferencia significativa en la atención a las víctimas o en el control de una situación peligrosa en carretera.

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Cómo deben actuar los conductores en una retención

La maniobra que establece la normativa es sencilla, aunque requiere la colaboración de todos los conductores que circulan por la vía. Cuando comienza a formarse una retención, los vehículos situados en el carril izquierdo deben desplazarse lo máximo posible hacia ese lado de la calzada. Al mismo tiempo, los conductores que circulan por el resto de carriles deben aproximarse hacia la derecha.

De esta forma se crea un pasillo libre entre el carril izquierdo y el resto de carriles, espacio que queda reservado para el paso de ambulancias, vehículos policiales o equipos de bomberos. Este corredor debe formarse desde el momento en que el tráfico empieza a detenerse, sin esperar a que aparezca un vehículo de emergencia.

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Cabe destacar que la formación del pasillo de emergencia debe mantenerse mientras dure la retención. Aunque los vehículos avancen lentamente, el espacio central debe permanecer libre para permitir una intervención rápida si se produce cualquier incidente.

El incumplimiento de esta obligación ya está siendo objeto de vigilancia por parte de las autoridades de tráfico. Los conductores que no colaboren en la creación de este corredor pueden enfrentarse a sanciones, ya que se considera una conducta que dificulta la actuación de los servicios de emergencia.

Por todo ello, la implantación de esta maniobra obligatoria busca establecer un comportamiento uniforme en situaciones de atasco. La correcta aplicación del pasillo de emergencia pretende mejorar la seguridad vial y garantizar que los equipos de rescate puedan acceder a cualquier punto de la carretera con la mayor rapidez posible.